Fueron como bombas. Uno, dos, tres, cuatro….hasta 16 en total para una noche imposible de igualar. En base a triples (16 de 32), San Antonio pasó por arriba 113-77 a Miami y así se puso arriba 2-1 en la serie final de la NBA, que continuará mañana, también en Texas, con la disputa del cuarto encuentro. Emanuel Ginóbili mostró todo su oficio en los 23 minutos en cancha, completando una planilla con 7 puntos (3/7 en tiros de campo), 6 asistencias y dos rebotes.
Manu ingresó desde el banco promediando el cuarto inicial y lo hizo con toda la energía que no mostró en el segundo partido de la serie. Una volcada y una asistencia fueron sus primeras acciones dentro del campo para acompañar a San Antonio en el dominio del marcador en ese comienzo. Los locales siempre manejaron el score en los dos cuartos iniciales, aunque no pudieron sacar una ventaja superior a los nueve puntos. Las ocho pérdidas en estos parciales provocaron que Miami siempre se mantuviera cerca (Spurs 50-44 al cierre del primer tiempo).
Con James totalmente apagado, las chances del Heat quedaron libradas a la gran puntería de Mike Miller quien encestó cinco triples en igual cantidad de intentos. Claro que del lado texano respondió con similar puntería Gary Neal, quien suma catorce triples en esta serie cuando apenas se llevan disputados tres juegos. La ventaja de los Spurs llegó a los 19 puntos (75-56), pero se acortó en algo al ingresar al último cuarto debido a los seis puntos seguidos de James.
Un arranque de 8-0 en el parcial final para los dueños de casa liquidó cualquier intento de remontada por parte del campeón. De hecho, la ventaja superó las tres decenas y por eso los titulares de ambos equipos vieron los últimos minutos desde el banco.
