La penúltima fecha dejó en San Martín sensaciones ambíguas. Por un lado la alegría por saber que el ascenso directo todavía es posible y también la satisfacción por haber otra vez ganado de visitante, tras las últimas dos salidas haber sido realmente pobres. Pero el 2-1 de Unión en la siempre complicada Comodoro Rivadavia ante la CAI marcó el costado negativo, ya que tanto Daniel Garnero como los futbolistas reconocieron que esperaban al menos un empate Tatengue y así obligarlo a superar a Ferro en la última fecha. Es que ahora los santafesinos lograrán el ascenso sin escalas a Primera con solo un empate ante el Tren de Caballito y por ende las esperanzas, aunque todavía existen, se minimizaron. Frente a este panorama, el dilema pasa por saber si conviene arriesgar tanto en el juego frente a Belgrano el sábado o pensar en el futuro un poco más lejano, ya sea en una Promoción o en un desempate por el ascenso ante Unión, sin dudas el mejor de los escenarios posibles para el Verdinegro.

"’Los vi golpeados a los muchachos, pero demostraron que supieron recuperarse”, reveló Garnero post 2-0 en Entre Ríos. Lo sentido que observó a sus dirigidos fue tras la victoria de Unión y antes de medirse con Patronato. Desde el camarín sanjuaninos fueron aún más claros: "’Esperábamos al menos un empate de la CAI para así Unión estar obligado a ganarle a Ferro. Ahora con el tema que con el empate le alcanza, es todo mucho más complicado ya que los dos harían negocio con el punto”, contaron. Más allá de esta verdad, la chance de ascender directamente implica arriesgar en varios aspectos de cara al choque contra Belgrano, que no tendrá a varias de sus piezas claves porque se hicieron amonestar para llegar "limpios’ a la Promoción y pondrá en cancha ocho de sus relevos. Uno de ellos pasa por el tema de los futbolistas con problemas físicos. El caso más claro es el del capitán, Luciano Pocrnjic, quien no pudo estar el domingo ya sufre una inflamación en el nervio ciático y durante la semana se sabrá si puede estar ante el Celeste. Otro que recién sale de un desgarro es Mariano Messera, quien ayer hizo fútbol con los que no viajaron a Entre Ríos. El tema de Gastón Caprari es diferente pues llegaría en condiciones recién para una Promoción o el desempate.

Otra arista en juego este fin de semana pasa por los futbolistas con cuatro amarillas y que de ver otra ante los cordobeses se perderían el juego siguiente. De los habituales titulares los complicados son Rubén Zamponi, Andrés Alderete y Ezequiel Videla. Claro que también está en la misma situación uno de los relevos habituales en la actualidad como Marcelo Scatolaro.

El cansancio es otro foco a tener más que presente. Es que San Martín casi con seguridad disputará un partido el miércoles 22 de junio, apenas cuatro días después del juego contra Belgrano. La única manera de no jugar entre semana será si hay un desempate entre los equipos de Primera, ya sea para evitar el descenso directo o la Promoción. Si finalmente debe jugar el Verdinegro, en caso de ser un desempate ante Unión hay que sumarle el cansancio por el traslado ya que ese choque se disputaría en Córdoba. Mientras que si es por una Promoción lo hará de local y contra un equipo de Primera. Bajo esta alternativa, cuatro días después definiría su suerte en la revancha, en Buenos Aires.

Aunque no menos importante, también aparece la parte anímica del plantel en caso de no disputar un desempate con Unión. Este es, acaso, el punto menos comprometido ya que la sensación interna en el plantel es que las mayores chances de acercarse al Tatengue pasaron este fin de semana. Igual y tal cual reconoció el goleador Sebastián Penco "’estamos con la misma ilusión, hay que esperar hasta la fecha final”.

En contrapunto, el cruce contra Belgrano también le puede servir a Garnero para probar diferentes varias tácticas, algo que ya hizo el domingo con el sistema de 4-2-3-1 y que parece ser claramente el plan B del 4-4-2 que tan buenos resultados le dio desde su asunción.