El sanjuanino Daniel Garipe le había contado el lunes a DIARIO DE CUYO que su compañero de equipo, Fernando Espinoza, “estaba re loco, como todos los arqueros, pero Fernando un poco más. Es un fenómeno”, dijo entre risas. Y todo ello se pudo corroborar con las declaraciones que el guardametas suplente hizo sobre la polémica jugada del domingo pasado entre Unión y Huracán de Mendoza, cuando se metió a la cancha y evitó el posible gol del Azul que le hubiese dado la clasificación y no quedar eliminado. “Lo volvería a hacer”, fue lo primero que dijo.

“Fue una avivada, una picardía. Pensé en Huracán porque todo lo que hago es para beneficiar a Huracán”, agregó sobre su intervención. Para luego explicar la jugada que recorrió el país. “Vi que nos estaban atacando mucho y me separé del grupo con el que estaba haciendo la entrada en calor y me fui acercando al arco por las dudas de si llegaban a pasar al último jugador. Me metí en la cancha con la intención de sacar la pelota, decidido a sacarla. Muchos dicen que pegaba en el palo, que se iba afuera, pero yo creo que pegaba en el palo y entraba o quedaba picando y la empujaba uno de ellos”, dijo con franqueza Espinoza al sitio web mendozagol.

El arquero mendocino, que tan sólo jugó 40’ en todo el torneo y fue en San Juan ante Del Bono, al hacer su autocrítica no dudó en afirmar que: “lo volvería a hacer porque es parte del juego y si es para beneficiar a mi equipo lo vuelvo a hacer. Y lo lindo de esto es que fue un sueño que en lo personal lo venía pensando hace mucho tiempo”, como para agregarle más pimienta a la jugada que pudo darle la clasificación a Unión.

Por último, contó que varios jugadores no advirtieron lo que hizo. “Muchos de mis compañeros no me vieron y cuando voy al banco de suplentes no entendían nada y les pregunté: ‘¿Vieron lo que hice?’. ‘¿Qué hiciste?’ me dijeron. Les conté y no lo podían creer. Muchos de ellos, hasta que vieron las imágenes, no me creían”.