El campeón mundial, el francés Sebastien Loeb (Citroën DS3), se apoderó de la punta del Rally de Argentina merced a un fuera de camino de su compatriota y líder hasta la mañana de ayer, Sebastian Ogier (VW Polo), terminando la jornada con 40 segundos de ventaja antes de la etapa final de hoy, que tiene 77,92 km de carrera libre.
Ogier, que había ganado cinco de los seis primes corridos y era el puntero, se retrasó en el séptimo especial, entre Amboy – Yacanto 1, en el que fue octavo tras pasarse en una curva en el barro, por la lluvia de la madrugada y perdió valioso tiempo.
El piloto dijo que ‘nos fuimos directamente sobre el barro y me costó retroceder. Mi freno de mano no funcionó para salvarme‘, mientras su directo rival y excompañero en Citroën, pasaba a comandar el rally por tierras cordobesas, donde fue ganador en las últimas siete temporadas. En el tramo anterior, había sido Loeb el que siguió de largo pero en sólo dos segundos reacomodó su auto para seguir en carrera.
Por la tarde, y sobre los mismos tramos matutinos, el vencedor de ambos (el 8 y el 9) fue Loeb, imponiendo su estilo conductivo y el conocimiento que tiene de esos caminos del Valle de Calamuchita, región en la cual miles de fanáticos siguieron el paso de las máquinas, en un día que comenzó con lluvia y niebla, terminando por la tarde a pleno sol.
El campeón mundial, de 39 años, que en esta edición se despide del Rally de la Argentina, dijo que ‘todo fue mejor por la tarde. La mañana fue más dura, por el barrio y la niebla‘.
El argentino Gabriel Pozzo (Ford Fiesta WRC), con buena marcha ayer, está undécimo a 14m. 44s. 6 segundos de Loeb.
Pozzo resumió la etapa como de ‘un poco dura, pero bien. Lo disfruté‘.
