El presidente de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti, advirtió ayer que el combate contra el narcotráfico ‘debe ser prioritario‘ porque la venta ilegal de drogas en el país ‘está afectando el Estado de Derecho‘, en un discurso de fuerte tono político ante altos funcionarios gubernamentales.
En su mensaje de apertura del año judicial, Lorenzetti sostuvo que ‘nos tenemos que poner de acuerdo‘ sobre la cuestión del narcotráfico y exhortó a los jueces de las zonas más ’calientes’ azotadas por ese flagelo a que ‘cooperen con otros poderes del Estado para que haya una acción efectiva‘.
‘La agenda del narcotráfico debe ser prioritaria‘, subrayó el titular del máximo tribunal, luego de advertir que esta problemática está ‘afectando el Estado de Derecho‘. Los dichos de Lorenzetti llegaron cuando el debate sobre el narcotráfico en la Argentina está en su apogeo y mientras en el propio Gobierno hubo voces disonantes al respecto y desde la oposición denunciaron que un anteproyecto de reforma al Código Penal propone reducir las penas para la venta de droga.
‘Nuestra patria, y yo diría la región y el mundo entero, está afectado por un problema gravísimo, el de la drogadicción y el movimiento que está produciendo el narcotráfico, que está afectando el Estado de Derecho. No hay que discutir sobre estos temas sino ponernos de acuerdo en cuestiones básicas e implementarlas‘, alertó Lorenzetti.
Entre otros funcionarios del Gobierno, lo escucharon los encargados de la lucha contra la droga: la ministra de Seguridad de la Nación, Cecilia Rodríguez; su viceministro, Sergio Berni, y el titular de Sedronar, el cura Juan Carlos Molina, además de jueces federales de todo el país encargados de causas por estupefacientes.
Pero también estuvieron presentes el ministro de Justicia, Julio Alak; la Procuradora General de la Nación, Alejandra Gils Carbó, y la Defensora General de la Nación, Stella Marís Martínez, quienes fueron críticos del máximo tribunal y que el año pasado no habían estad en la apertura del Año Judicial.
Reformas
Con los restantes seis jueces de la Corte Suprema, el presidente del máximo tribunal dejó inaugurado el Año Judicial y habló sobre reformas que deben hacerse y la necesidad de que las mayorías respeten la división de poderes, y convocó a todos los poderes de la Constitución a fijar ‘políticas de Estado‘.
‘El funcionamiento de las mayorías implica también la división de poderes; las mayorías pueden tomar decisiones que son inconstitucionales. Mayorías y minorías es algo esencial para la transformación, pero hay un límite y es el límite de los derechos fundamentales‘, sostuvo Lorenzetti, reiterando conceptos vertidos en otras ocasiones. El presidente de la Corte también le advirtió a los jueces que ‘no crean que el Poder Judicial está de maravillas‘ y los convocó a ‘comprometerse con la mejora de la Justicia‘.
Consideró que la necesidad de una reforma judicial es ‘innegable‘ y que los cambios deben apuntar a ‘acercar la justicia a la gente‘. ‘¿Cuál es la orientación?‘, se preguntó Lorenzetti y ejemplificó: ‘poner a los jueces donde están los conflictos, en las pequeñas causas, mediadores, magistrados móviles‘, para que haya una solución ‘más rápida‘ de ellos.
Entre las ‘prioridades‘ a las que apuntará el Poder Judicial de la Nación, mencionó las ‘cuestiones del pueblo‘, entre las que citó ‘el temor de los que tienen algo ahorrado y temen perderlo, el de la droga, el miedo de los excluidos, el de los jubilados‘.
Lorenzetti abogó por ‘promover la diversidad‘ ya que ‘es relevante -dijo- fortalecer el debate público‘.
Fuentes: DyN
