La Fuerza Aérea Argentina celebró el sábado último los 101 años de su creación, aunque la celebración quedó postergada para el próximo jueves, debido a las tareas logísticas y de seguridad en las elecciones de ayer. La institución tiene una brillante trayectoria a lo largo del siglo transcurrido y su prestigio trasciende las fronteras tanto por formar parte de las misiones de paz de las Naciones Unidas, como por el admirable desempeño en el conflicto del Atlántico Sur, donde tuvo su bautismo de fuego.

La Escuela de Aviación Militar, creada por el presidente Roque Sáenz Peña el 10 de agosto de 1912, fue basamento de la Fuerza Aérea Argentina con el aporte del Aéro Club Argentino, la entidad pionera en nuestro país y de la mano de un adelantado en surcar los cielos de la patria, Jorge Newbery, ingeniero y aventurero, que ya contaba con hazañas aéreas al igual que un grupo de entusiastas cultores de lo que entonces se consideraba un deporte extremo para audaces e intrépidos. Por ello se señala a Newbery como el fundador de la aviación argentina, civil y militar, y porque este precursor puso toda su sabiduría y elementos para la formación de los primeros pilotos militares.

La FAA tiene hitos históricos desde sus inicios, como el de Pablo Teodoro Fels, quien cruzó el Río de la Plata el 1º de diciembre de 1912 con rumbo a Montevideo, batiendo el récord mundial en vuelo sobre agua, o el protagonizado en 1924 por Pedro Zanni, con raid internacional sobre Europa, Asia aterrizaje en Japón, y del 4 de diciembre de 1973 al realizar el primer vuelo transpolar bicontinental hacia Oceanía. En la proyección civil se destaca la creación del Servicio Meteorológico Nacional y el fomento a las primeras líneas aerocomerciales.

También tuvo el liderazgo de contar con el caza Gloster Meteor, siendo la primera fuerza aérea de América latina equipada con aeronaves a reacción y, además, en 1945 desarrolló de su propio avión de avanzada, el "’Pulqui” I y II, que distinguió a la Argentina como el primer país latinoamericano y el quinto en el mundo en desarrollar tecnología propia en cazas a turbina.

El protagonismo de la Fuerza Aérea Argentina requiere una contraprestación política en nuestros días, para dotarla del equipamiento moderno que necesita a fin de que sus acciones en tiempos de paz sean acorde a los laureles obtenidos.