"Alquilar se alquila, pero el bolsillo dá para menos". Así graficó la operadora inmobiliaria Cristina Luluaga lo que está pasando en la actualidad en el mercado sanjuanino con las locaciones, tanto para viviendas como para la actividad comercial.
Es que el ritmo de incremento que venían teniendo los alquileres en la provincia se frenó el año pasado, como consecuencia de la crisis económica; y en la actualidad, a pesar de la inflación, no se han producido grandes aumentos: De enero a junio el índice de alquileres registró una suba del 6,47 por ciento respecto a igual período del año pasado, según las últimas cifras difundidas ayer por la Cámara de la Construcción e Inmobiliaria de San Juan (CCISJ). El nuevo valor se ubica muy lejos del 13,32 por ciento que habían aumentado los alquileres en el mismo semestre pero del 2008. Y también está lejos de la inflación que dicen las consultoras privadas, de alrededor del 15%.
La desaceleración en los precios de los alquileres se aprecia muy bien al ver el año completo: de Julio de 2008 a Junio de 2009 el incremento fue del 18,06%, muy por debajo de aquel vigoroso 27,13% que revelaban los mismos meses del año anterior.
Ante estos números, los operadores locales esperan poco aumento para este año: "Proyectamos que para todo el 2009 habrá un incremento del 13 por ciento, en comparación con el incremento del 23,5% que tuvimos para todo el año 2008", dijo Gonzalo Hidalgo, el economista del CCISJ.
El diagnóstico que hacen las operadores sobre el mercado actual de alquileres es que la demanda no se ha frenado, pero el alza es menor a lo que había un tiempo atrás. "Los guarismos aumentan, ínfimo, pero aumentan. La desaceleración se siente producto de la crisis", dijo Hidalgo.
Vicente Mulet, presidente del sector de construcción de CCISJ atribuyó el freno de los aumentos de alquiler a que la actividad económica, comercial y empresaria "se ha ajustado al máximo", y a que "los ingresos de la gente se han achicado". "Las perspectivas no son las mismas de años anteriores y se buscan alquileres más económicos", dijo.
Luluaga agregó que la gente esta optando por inmueble de menor valor: "hay gente que de un alquiler de 3.000 pesos se bajó a uno de 2.000 o 2.200", dijo. En tanto que Hidalgo agregó, categórico, que "existe la misma cantidad de demanda con menores pretenciones".
Por su lado, Rafael García Pareja destacó un dato que los operadores inmobiliarios consideran clave: Dijo que es un error usar el índice de alquileres que ellos elaboran como parámetro para ajustes en la renovación de contratos. "El índice es un reflejo de lo que ocurrió, no se debe usar como mecanismos de ajuste para el futuro", advirtió.
