Dentro del circuito mayor, donde participaron todos los pilotos, hubo una pequeña pista donde los más chiquitos pudieron andar en sus pequeñas motos.
Cuando podían (porque las competencias se frenaron para regar la pista o arreglar algún sector) el puñado de niños que tenían sus motos propias se la pasaron dando vueltas y divirtiéndose en las subidas y bajadas que tenía el trazado.
La mayoría, familiares de los pilotos, declararon ser apasionados por las motos y esperan, algún día, llegar a competir.
