Con palas, bolsas y baldes, alrededor de 30 chicos, de entre 5 y 20 años, salen periódicamente a las calles de la Villa Morrone, en Chimbas. Su trabajo consiste básicamente en limpiar el lugar donde viven con sus familias. Así, y desde principios de año, encararon toda una serie de actividades comunitarias con la ayuda y orientación de sus padres.
Los chicos sacaron picos, azadones, tachos, pintura y pinceles de sus casas y empezaron su operativo de limpieza. Belkis Rivero es la responsable del grupo y es la que asigna las tareas. De esta manera, ya limpiaron acequias, calles y terrenos baldíos. Hasta se convirtieron en pintores aficionados: con algunas brochas y pintura blanca, se dedicaron a pintar los cordones de las calles de la villa. La movida llamó tanto la atención que hasta los padres de los chicos se prendieron en algunas tareas y empezaron a limpiar los fondos de sus casas y a fumigar.
La idea surgió en la casa de Belkis, una chica de 18 años estudiante de periodismo y con una evidente personalidad emprendedora. Ella es hija de Rosa Araya de Rivero, una chilena que es la presidenta del Centro de Residentes Chilenos Arturo Pratt. Una simple charla con su madre fue el puntapié del proyecto. Y sin rodeos, Belkys y los demás chicos, que también son hijos de chilenos, comenzaron a armar todo un proyecto ambiental y comunitario, que fue aprobado por el municipio chimbero y ahora está teniendo sus frutos en la Villa Morrone.
Pero esta agrupación, que forma la comisión de jóvenes del Centro de Residentes Chilenos, no se conformó sólo con los operativos de limpieza: también organizaron un concurso de dibujo sobre contaminación ambiental. En él participaron tres categorías: una de 4 a 7 años, otra de 8 a 10 y, la tercera, de 11 años en adelante. El sorteo y entrega de premios se hizo en calles Sargento Cabral y Chubut. Los ganadores se llevaron kits escolares aportados por el municipio y, el que obtuvo un primer lugar, recibió una torta.
Los chicos también están recibiendo tapitas de plástico. Es otra de las campañas que han emprendido estos jóvenes y que consiste en que la gente les lleve cinco tapitas para el Hospital Garrahan, de Buenos Aires. A cambio, dan una bolsa ecológica a los colaboradores. Algo que tuvo mucho éxito en la mayoría de los vecinos de la villa y alrededores.
Pero la ideas no terminan ahí. "Para el 7 de junio, el día del medio ambiente, estamos preparando una obra de teatro sobre el cuidado ambiental. La vamos a presentar en las escuelas, y queremos ir una por una. Además, vamos a empezar a forestar toda la villa con árboles que nos va a dar la Municipalidad", dijo comentando sus proyectos con entusiasmo la joven coordinadora.
