La delegación china hizo pública su molestia con las sospechas de dopaje contra su nadadora Ye Shiwen vertidas en algunos medios, señalando que si las victorias abrumadoras fueran sinónimo de consumo de sustancias prohibidas, habría que haber cuestionado las de Michael Phelps en Pekín 2008. "Nunca cuestionamos a Phelps cuando se llevó ocho medallas en 2008", señaló al respecto el jefe antidoping de la Administración. Estatal de Deporte de China, Jiang Zhixue.
