Lucas De Simone, Rodrigo Recio y Federico Salas son tres jóvenes músicos sanjuaninos que se presentaron su solicitud al Fondo de becas de Mozarteum Argentino y fueron seleccionados, integrando el grupo de 30 becarios de la convocatoria 2013.
Dos de ellos, Lucas y Rodrigo, estudiantes del nivel universitario del Departamento de Música de la Universidad Nacional de San Juan,-de guitarra y flauta traversa, respectivamente- integran el grupo de 10 elegidos del interior del país que recibirán 22 mil pesos para estudiar este año en Buenos Aires, mientras que Federico, que estudiaba profesorado de oboe también en la escuela de Música cuando la "gran Capital" le llamó a probar suerte, fue elegido en el grupo de los residentes porteños, por lo que recibirá una beca de 11 mil pesos.
Cada uno de estos jóvenes artistas tiene una relación diferente con la música. Lucas (22) , por ejemplo, llegó de grande, a los 19, gracias a que- mientras estudiaba ingeniería- comenzó a salir con una alumna de la Escuela de Música, que le mostró un mundo desconocido para él. " Yo nunca había ido al auditorio, hay mucha gente que no lo conoce. Fui conociendo todo, es como si te engatusara", relató sobre su primer acercamiento a la carrera que hoy le apasiona y que no cambiaría por nada. La beca le permitirá viajar a Buenos Aires una vez por mes, para tomar clases con algún eximio guitarrista, que podría ser Víctor Villadangos, con quien tuvo un primer contacto.
En el caso de Rodrigo, es la segunda vez que obtiene la beca de Mozarteum. Tiene 19 años, está en el segundo año del profesorado de flauta traversa, instrumento que eligió a los 9 años después de ver tocar a Juan Carlos Liendro y María Fernández Cullen. Con el dinero de la beca volverá a tomar clases en Buenos Aires con la flautista argentina María Cecilia Muñoz, radicada en Suiza, pero que regularmente viaja al país. "Mi sueño es perfeccionarme en Europa, en algunos de los conservatorios más prestigiosos. Por lo pronto, vamos haciendo camino para eso" dice Rodrigo quien destaca que becas como la de Mozarteum, son "realmente necesarias, de lo contrario no se podrían hacer muchas cosas".
El tercer becado es Federico, que hace dos años vive en Buenos Aires. A los 15 años comenzó en la Escuela de Música, tocando el oboe "un instrumento que tiene un sonido que enamora", dice. "Mi viejo -que tocó oboe de chico- me llevó a ver al actual solista de la orquesta Alejandro Beresi, que me mostró el instrumento, me contó el contexto y me gustó. Y una cosa fue llevando a la otra, sin darme cuenta terminé en Buenos Aires" dice, Fernando que tiene 23 años, enseña en el proyecto de las orquestas infanto juveniles por el Bicentenario y aseguró que está "muy contento" por el reconocimiento que implica la beca.
