Llegan dos o tres horas antes de iniciarse la prueba y después de bajar todos los elementos de la camioneta que los traslada, comienzan con la ardua tarea de montar 110 metros de vallado doble. Gustavo Blasco (“todos me conocen por Gallo”) es quien montó esta pequeña empresa que se encarga de ornamentar las llegadas, con las publicidades estáticas, apoyadas sobre las vallas; con el arco metálico (“tiene 4,50 metros de altura para que puedan pasar los camiones”, acota Blasco) y, también son los encargados de armar el podio.
En la Vuelta de San Juan, el Giro del Sol y la mayoría de las pruebas del calendario rutero local y todas las carreras de libres son los lugares donde realizan su tarea.
Al “Gallo” que se acercó al ciclismo cuando se desempeñaba como encargado de prensa de la Agrupación Virgen de Fátima lo acompañan Lautaro Reinoso, Leonardo Flores, Marcos Guardia y Néstor Montenegro. En tanto que Guido Valdéz (padre del siempre recordado “Payasito”) es quien transporta todo en su flete.
