El Gobierno provincial tiene un novedoso plan de ascenso para los empleados públicos que busca que los directores de cada área premien a los empleados que se destaquen en sus tareas y que así les permita subir de categoría, es decir ganar más plata. Para ello, también van a reestructurar la pirámide salarial, que actualmente entre una categoría y otra, el básico varía en sólo 3 pesos en algunos casos, según anticipó a DIARIO DE CUYO Horacio Cao, secretario de la Gestión Pública. Los únicos datos que se conocen hasta ahora es que la medida impactaría en 6.100 empleados públicos de reparticiones tales como la Dirección Provincial de Vialidad o el Departamento de Hidráulica. Están excluidos Educación, Policía provincial y Salud Pública, que ya tienen su régimen especial de ascenso. El plan va a estar incluido en la reglamentación de la ley que va a pasar a planta permanente a 4.675 contratados, y que el Gobierno aspira a aprobar antes de fin de año. Según dijo Cao, un proyecto de estas características ‘no tiene antecedentes en el país’. Algo similar se aplica en algunos distritos estadounidenses y españoles.

Llamó la atención que en esta batería de cambios descartaron de plano los concursos de ascenso, por considerarlos ‘polémicos‘ y que ‘están en discusión‘. La Provincia ya cuenta con una ley (la 3.816) que tiene un capítulo referido a ‘ingresos y evaluación de desempeño’, pero que según las actuales autoridades tuvo vigor sólo ‘de forma marginal’.

¿Cómo será en la práctica?

‘Éste es un trabajo que evaluamos por mucho tiempo y donde tuvimos varios borradores hasta este proyecto que ahora tenemos en mano. Consideramos que con esto respondemos a un viejo problema de algunas reparticiones de la Administración Pública en donde los jefes de área no tenían la forma de premiar a un empleado por su desempeño’, graficó Horacio Cao, secretario de la Gestión Pública provincial. Un dato clave es que el proyecto tiene el visto bueno del gobernador Gioja.

La manera en que se va a implementar este sistema de premios será en base a un esquema de ‘créditos’ que se le otorgará a cada repartición por empleado al que se le dé de baja. En este sentido, Cao explicó que en los próximos ‘5 o 6 años’ al 50% de esos 6.100 empleados se los obligará a jubilarse, porque según los registros que poseen ya estarían en condiciones de hacerlo. ‘Uno de los problemas graves en buena parte de la Administración Pública es que tenemos una planta muy envejecida y está la posibilidad de que el empleado que esté en condiciones de hacerlo se jubile’, apuntó el funcionario.