La Selección de Paraguay retomó los entrenamientos feliz por la histórica clasificación para los cuartos de final de un Mundial, pero de cabeza y ya con la mente fija en el partido contra España, su próximo rival.

El conjunto guaraní inició una nueva etapa en el torneo. En el tramo final de la competición, instalado entre los ocho mejores del mundo, su escenario fue diferente al de preparaciones pasadas, que han terminado por llevarle a esta situación.

Paraguay se ejercitó ayer durante hora y media. Saltaron todos al césped. Pero la mayoría de los que tuvieron protagonismo en el choque de octavos se adentraron en el edificio del colegio para hacer ejercicios de regeneración y recuperación en el gimnasio.

Por su parte, el lateral Aureliano Torres se ejercitó al margen. Es el único que no está en condiciones de integrarse al grupo aunque afronta el tramo final de su recuperación de la contractura muscular que padeció hace tres días.

Otros que no estuvieron en el gimnasio fueron, Enrique Vera, Antolín Alcaraz, Edgar Benítez y Cristián Riveros, que trotaron durante casi todo el tiempo alrededor del terreno de juego.