Desde 1967, todos los 2 de abril, se celebra el Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil en conmemoración del nacimiento del escritor danés Hans Christian Andersen (1805), quien fue el autor de varias decenas de cuentos de hadas. Quizás muchos de nosotros alguna vez hemos leído una historia de Andersen. Entre los cuentos más famosos de este autor se encuentran: "El patito feo”, "El traje nuevo del emperador”, "La reina de las nieves”, "Las zapatillas rojas”, "El soldadito de plomo”, "El ruiseñor”, "El sastrecillo valiente”, "La sirenita” y muchos más.

Al final de su carrera, Andersen había escrito más de 150 cuentos infantiles, por los cuales es considerado como uno de los más grandes autores de la literatura mundial, y es en recordación a él y su obra infantil, que se celebra este día.

En su autobiografía, titulada "El cuento de hadas de mi vida”, el escritor danés (1805-1875) afirma que su madre, una lavandera, era letrada. Su padre, en cambio, un zapatero, que parecía tener una imaginación muy poética, le leía mucho y cada libro que le regalaba, Andersen lo devoraba inmediatamente. A los 11 años de edad, al morir su padre, él tuvo que abandonar los estudios formales y empezar a trabajar en lo que podía para sobrevivir. Fue ayudante de sastre, obrero de fábrica de cigarrillos, hasta que llegó al teatro. Allí, trabajó con títeres, y empezó a bailar y a cantar, destacándose por su hermosa voz de soprano. Pero con la juventud, su voz cambió, y Andersen pasó a dedicarse a la escritura. Al mismo tiempo, durante ese período escribió obras de teatro, poemas, novelas, y a los 24 años de edad, ingresó en la Universidad de Copenhague. Poco a poco su reconocimiento como dramaturgo y poeta, fue evidente.

Andersen publicó más un centenar de cuentos para niños inspirados en leyendas y creencias populares de su país: Dinamarca. Los cuentos fueron traducidos a más de 80 idiomas y transformados con el tiempo en obras de arte, en películas, dibujos animados, juegos en CD-ROM y en obras de teatro. Asimismo, Andersen también editó obras de teatro, libros de viajes, novelas y de poemas. Su muerte ocurrió a los 70 años de edad.

Podemos utilizar esta recordación para aprovechar y difundir el amor, la ilusión y el ensueño que tienen los niños por los cuentos infantiles. El concepto de la palabra "cuento” hace referencia a la narración de hechos imaginarios. Se caracteriza por ser breve, escrito en prosa. Consta de un inicio, nudo y desenlace, enriquecido de metáforas, alegorías, sonidos onomatopéyicos y silencios. Un cuento presenta un grupo reducido de personajes y un argumento no demasiado complejo.

El cuento infantil no sólo es importante porque sirve como estímulo para el futuro lector, sino también, porque contribuye al desarrollo de la lengua, la creación literaria, la imaginación de mundos posibles, la autoconfianza, entre otros. La literatura infantil debe ser disfrutada por sí misma, permitiéndoles a los niños el placer de "jugar” con las palabras e impulsa a descubrir las ilimitadas posibilidades del lenguaje cotidiano.

El cuento promueve la capacidad de transmitir valores, estimula la comprensión de textos y enseña cosas nuevas. Es uno de los géneros literarios más bellos porque permite viajar con la imaginación "sin fronteras”.

En este proceso del desarrollo del hábito lector, el cuento infantil permite motivar, dinamizar y comunicar. Nos referimos a un proceso que ayuda a crecer; que potencia el desarrollo personal; que de alguna manera da vida, poniendo en este caso en relación a los protagonistas de esta aventura, de leer y escuchar, al niño y el libro infantil.

La animación es una actuación intencional que con estrategias de carácter lúdico y creativo va a tratar de transformar actitudes individuales y colectivas en torno a la lectura y el libro. Es por lo tanto, un proceso de aprendizaje intencionalmente educativo cuyo objetivo final será la autoeducación que acercará al niño al tan deseado "hábito lector” a través de los medios de comunicación social, de las actividades literarias en las escuelas y en las bibliotecas; de los encuentros con autores; de concursos literarios o de las presentaciones de libros nuevos.

Contar es maravilloso y el pequeño que aún no sabe leer, imagina y sueña un mundo a su medida con duendes, hadas, gnomos y seres fantásticos que nutren y fortalecen su imaginación, su fantasía, su creatividad y su lenguaje.

Hoy es una buena oportunidad para leer un cuento de Hans Christian Andersen.