Oscar Nevares Sosa, ese nombre de doble apellido, que desde el vamos, da sensación de poder, es el inmutable líder de una logia masónica y jefe del estudio de abogados de El Elegido. Este es el nuevo villano que viste y calza Lito Cruz a sus 70 años, en la ficción que protagoniza junto a Pablo Echarri, Paola Krum y Leticia Brédice todas las noches por Telefe.
"No hay ni buenos ni malos…" dice el actor de fría mirada y robusto porte, capaz de construir un personaje que fulmine a su enemigo con una frase rumiada con perversa serenidad.
Pero cuando se apagan las luces de las cámaras para Oscar; vuelve a ser ese "Lito"- maestro de teatro de Echarri, y no oculta la felicidad que le representa trabajar en el primer emprendimiento de su discípulo.
Antes de entrar a rodar la tira, Lito dialogó con DIARIO DE CUYO. Amable, respetuoso, pero muy escaso de tiempo confiesa que el primer fin de semana de este mes estuvo por venir a San Juan -con la obra Todos eran mis hijos que presentó en Mendoza- y se sumerge en las profundidades de ese demonio que encarna todas las noches y roba protagonismo a los "buenos" junto con el rol que desempeña Brédice como Verónica San Martín; aunque prefiere no dar muchos detalles para "mantener la sorpresa".
– ¿Cómo se construye un personaje como Oscar Nevares Sosa?
– El personaje va creciendo con las situaciones que tiene que afrontar, que son cada vez diferentes, de acuerdo a cómo vienen los libros; entonces el actor toma actitudes como si fuera el personaje frente a cada situación, por eso son nuevas, diferentes y pueden tener humor como no.
– ¿Es uno de los desafíos que se plantea como actor?
– Siempre pienso que lo más interesante que posee el actor es poder brindarle al espectador la complejidad que tienen los seres humanos en la vida, donde no hay ni buenos ni malos.
– Nadie es totalmente bueno…
– Porque el mal en todos lados, hay buenos que ocultan el mal y gente que eligió ser buena. El mal se encuentra en los celos, la envidia, la lujuria; todos los pecados capitales conviven en nosotros, lo que pasa es que alguien elige uno y otros otro; de pronto, a una persona le agarra por la ambición y por conseguir lo que quiere no se fija en los medios y otro que también tiene ese pecado se preocupa más por no hacerlo a cualquier precio.
– Su villano representa la gula, ¿Cómo es su camino a través de este pecado?
– Sí, Oscar es la gula según los autores del libro. Representa la lucha del ser humano contra sus cosas negativas. Lo que me parece interesante del personaje es que, hasta ahora, va mostrando su costado más oscuro; pero los malos también tienen sus debilidades, sus afectos y su humor. Además, en el comportamiento que le doy al personaje, influye el hecho de ser masón.
– Oscar tiene un vínculo muy especial con Verónica San Martín (L. Brédice), otra "mala’ que ha cautivado a la audiencia
– Es muy subjetivo, cada telespectador le asigna una relación y es mejor que o que cada uno se imagina siga así
– El Elegido se diferencia de otras novelas porque acá los ‘malos’ se ganaron al público…
– Si, lo sé. Pero la verdad que no tengo idea de porqué, puede ser porque acá los malos no son ni buenos, ni malos, ni lindos ni feos, ni altos ni bajos; porque tienen sus debilidades, sus emociones, sus ternuras…
– Y se vienen nuevos conflictos para los personajes con la incorporación de figuras invitados, una de ellas es Cecilia Roth como su mujer
– La verdad que no tengo ni idea…La clave que tenemos es no comentar lo que se viene para que lo que se venga sea sorpresivo
– ¿Esta vuelta a la TV suya es aún más especial por tratarse de la primera producción de su alumno Pablo Echarri?
– Si. Los actores y técnicos entendimos que con ellos estábamos protegidos, que entre nosotros y el canal había un colchón como son Echarri y Martín Seefeld que están al mando, se ocupan mucho de lo artístico y tienen esa sensibilidad para darle importancia a la luz, el vestuario, los objetos, la actuación, las narraciones, la música. Todo eso hace que el programa tenga una calidad no común porque el canal que está ocupado en tener rating para subsistir, no tiene tiempo de ocuparse de esto. Sin embargo, con ésta dos personas sí está esa posibilidad y eso es lo que me gustó para agarrar el proyecto.
– Es imposible no ocuparse del rating, hasta los actores caen en esa preocupación
– Y claro…porque no podés sostener el canal, es como un teatro sin espectadores, ¿Cómo hacés?.
– Según Ibope, El elegido va detrás de su competidor (NdR: Herederos de una venganza) pero en las calles de lo que se habla es de esta ficción. ¿A que lo atribuye?
– A que el rating mide solamente Capital y nada más
. Ese maldito rating…
– Tampoco es maldito, es la cantidad de espectadores que ve algo, pero hay para todo por suerte…
– ¿Qué dice cuando lo llaman el Robert De Niro argentino?
– Es demasiado, a De Niro no hay con qué darle…
