El clima de tensión por el futuro de YPF pone a la petrolera argentina en un plano que va más allá de las especulaciones. La presidenta Cristina Fernández de Kirchner evalúa planes esbozados por dos funcionarios clave: el ministro de Planificación, Julio De Vido, y al viceministro de Economía, Axel Kicillof. YPF, en la que Repsol tiene el 57,43 por ciento de las acciones, es la mayor productora de hidrocarburos de Argentina.
El plan De Vido
El funcionario alienta comprar el 57 por ciento de YPF a la petrolera española Repsol. Su plan es integrar un “joint venture” (unión empresarial) que reúna a la Nación, las provincias y empresarios argentinos, liderados por los Bulgheroni, Techint y Cristóbal López.
La estrategia es golpear el precio de las acciones de YPF para comprarlas más baratas, según www.lapoliticaonline.com. Repsol va a defender el precio de los activos.
Otras fuentes dijeron a Santa Cruz Digital que el plan del Gobierno sería comenzar con la quita de las concesiones más improductivas para seguir “bajando” el precio de las acciones de YPF. Así, López se sentaría a negociar con los popes españoles “con los precios por el piso”.
Esas mismas versiones apuntan que el zar del juego tomaría las riendas del negocio junto al empresario petrolero Carlos Bulgheroni. Se especula que los hermanos De Souza, socios de López en el negocio del juego y el petróleo sean interlocutores entre el empresario y Cristina.
Pero “si todo esto es para reemplazar a los Eskenazi (controlan el 25 por ciento de YPF) por los Bulgheroni no tiene sentido”, reconocen las fuentes a www.lapoliticaonline.com. Es que en el Gobierno sintieron como una traición que los Eskenazi hayan votado junto a Repsol la autorización para girar a España más de 1.000 millones de dólares de utilidades. Esa fue la razón que desató la embestida, además de los reproches por falta de inversión en Argentina.
El plan Kicillof
El vice de Economía propone enviar al Congreso un proyecto que disponga la nacionalización de todos los commodities incluido el petróleo- como se hizo con el papel prensa. Y luego en todo caso concesionar la operación de extracción, según www.lapoliticaonline.com.
Según la agencia Noticias Argentinas (NA), la diferencia es que Kicilloff se inclinaría por una estatización completa. Mientras De Vido quiere que YPF sea nacionalizada pero su operación compartida con una empresa privada.
‘En el Congreso aseguran que existe un supuesto proyecto de ley que dispone que la propiedad del petróleo es de la Nación, corriendo a las provincias y dejando a las empresas sólo como operadoras del negocio’, dice José Calero, de NA.
‘Así, ese proyecto arriesgaría que el petróleo pertenece al Estado nacional y que las empresas serían sólo operadoras de los pozos. Hasta señalan que su impulsor es el ascendente Kicillof, por el cual la Nación pasaría a ser la propietaria del petróleo’, continúa. ‘El problema es que ese proyecto, si existe, podría terminar generando el rechazo de las propias diez provincias petroleras -ahora aliadas-, porque la reforma constitucional de 1994 estableció que las reservas les pertenecen’.
Este modelo tiene algunos cuestionamientos: si las empresas se convierten en operadoras de los pozos entrarían en un modelo mixto, interactuando con el Estado. Quienes temen esa opción argumentan que en esos sistemas mixtos siempre el Estado termina pagando las deudas del sector privado.
