Beto Cesar vuelve con "Más que humor" Parte II. Un show stand up donde el cómico asegura 80 minutos de diversión, monólogos, música y muchos personajes. Estuvo para Barbierísima en el 2012 y con su unipersonal en el 2013. Ahora, en el regreso, el artista repasará todo la actualidad, la política, la sociedad y la farándula del espectáculo con su toque particular que lo caracteriza. Se presentará mañana en el Casino del Bono Park (Ver aparte).
– ¿Bajo qué consignas tendrá este nuevo espectáculo?
– El show es totalmente nuevo, con temáticas diarias ya que cambia muy rápido la realidad del país. Entonces vengo renovando todo de acuerdo a las cosas que pasan. Hay mucho material para reírse y de alguna manera toco asuntos que están en la boca de la gente. Estamos en un año electoral y a la gente le gusta mucho reírse de la política. También habrá canciones que siempre nos enamoraron, momentos de intensa emoción, con algunas reflexiones al final. Será una batería de humor, emoción, nostalgia y actualidad.
– ¿Con qué asuntos vas nutriendo tu libreto?
– Los humoristas cuando se meten en política, se ponen serios y los políticos cuando están en campaña se ponen cómicos. Todos los días tengo material. Dicen que nuestro país está mejor que Alemania y que tenemos un 5% de pobreza cuando ellos tienen un 8%. La misma situación de la realidad te lleva al absurdo, que te hace reír. Tiramos muchas ideas con mi director, como lo que le pasó a Juanita que se cayó de la pista del Bailando, o lo que pasó con Solita y Moria. De cada cosa que sucede, hago un chiste. Tengo una visión de la realidad que me divierte. Decir que Alemania es más pobre que nosotros es muy gracioso, es mejor reírse que amargarse. Hay gente que se lo toma muy en serio y piensa que se le falta el respeto al pobre. Yo creo que no, es parte de ver la realidad desde otro lado. No creo en los enojos, soy positivo en la vida, en buscar más soluciones que problemas.
– ¿Cómo está el género humorístico en teatro y televisión?
– Lo principal en nuestro país, que no existe el humor político hace 12 años en televisión. Prácticamente está más en teatro. Enrique Pinti, se atreve hacer "Salsa Criolla", cuando este gobierno se despide. Lo que menos tuvo el Gobierno fue humor. Lanata, es ahora el referente de los domingos como lo fue Tato Bores. Hace un stand up de la realidad. Pero Lanata es periodista, no humorista. Hubo una metamorfosis de las cosas que los humoristas debemos recuperar nuestro espacio perdido, que hace 12 años no existe.
– ¿A qué se debe esta ausencia?
– Hay que pensar más en libertad. Últimamente no se hace, los políticos piensan más en qué puesto puede ocupar o que solución puede dar. Ahí se dan deserciones de tipos que pasan por diferentes partidos políticos y diferentes corrientes. Los opositores se hacen oficialistas y los oficialistas miran para otro lado. Es una vorágine de cosas que me parece que está bueno subirse al escenario y joder con eso y divertirse. También con el humor se puede denunciar cosas y está bien que la gente esté alerta. Es difícil encontrar que el pueblo se ría de sí mismo.
– ¿Los famosos necesitan compulsivamente la pantalla para no perder popularidad?
– Para mucha gente es una droga. Hay gente que necesita aparecer para decir cualquier cosa del otro, eso no me gusta. Hay mucha ofensa y denigración. Está bien que existan los programas de chimentos, pero celebro que haya más artistas. Es preferible poner panelistas que armen polémica, que gente pensante con intelecto, que produzca, que escriba guiones y hoy nadie quiere hacer eso. Es más fácil y barato poner a 4 tipos con un monitor y hablar del Bailando. Hace falta un cambio de cabeza y de gente con voluntad, creatividad y ganas para hacer otra cosa. Espero que venga ese cambio.
– ¿Qué disfrutás de las giras por las provincias?
– Me gusta que me inviten a comer. La paso muy bien. Me gusta el diálogo con la gente. No soy un artista que se esconde, no tengo ningún vedetismo y no soy una estrella. Viajo en colectivo o en subte, me gusta mezclarme. Soy amante de los vinos para una buena cena con carne roja. En San Juan, tienen los mejores vinos. Me había llevado unas botellas de Tannat, tienen un gusto diferente. También quedé encantado por el Malbec y el Chardonnay. Un "Cosecha Tardía" viene bien para un asado. Las uvas sanjuaninas son especiales. Voy transitando por diferentes sabores y hacer sobre mesa. El tercer tiempo es fenomenal.
