De los casi 2.000 sanjuaninos que apuntan a convertirse en candidato a algún cargo público el próximo 9 de agosto, hay 8 con una expectativa particular: son los precandidatos a gobernador, que ya están en carrera intentando tomar la posta de José Luis Gioja tras 12 años de mandato.

En plena campaña, y cuando sólo restan 16 días para las PASO, los ocho se reunieron por primera vez convocados por DIARIO DE CUYO y posaron para la foto conjunta, que aparece en la portada de esta edición. En un clima totalmente distendido, participaron Sergio Uñac y Ruperto Godoy (Frente para la Victoria); Alberto Agüero y Benjamín Kuchen (Frente Progresista Popular); Roberto Basualdo (Frente Compromiso con San Juan), Martín Turcumán (Alianza Juntos por San Juan), Mary Garrido (Nueva Izquierda) y Alfredo Avelín Nolléns (Cruzada Renovadora).

"¿Qué tiene la urna?", preguntó Mary Garrido. "Muchos votos", dijo Sergio Uñac. "Pero son en blanco, estamos en el horno", bromeó Alfredo Avelín, para despertar la carcajada plena en medio de la producción de fotos. Fue una buena muestra del clima que, pese a la rivalidad política, tuvieron los ocho precandidatos. La reunión se extendió por 47 minutos, aunque las fotos en sí, primero en forma individual y luego grupal, duraron 10 minutos. Antes y después hubo una serie de bromas, una ronda reducida de café y looks cuidadosamente cuidados.

Mientras los precandidatos esperaban para la producción, se entusiasmaron mirando los estantes con los objetos usados para diferentes producciones fotográficas. No faltaron entonces las bromas con una corona de reina de las que se usan en el cotillón de las fiestas. Y el que más la ligó fue Avelín, por el tamaño de su cabeza.

A medida que los protagonistas iban pasando de a uno para las imágenes individuales, las gastadas fueron por las poses. "Miralo a Agüero, sabe cómo pararse ante las cámaras", terminó elogiando Uñac.

Luego, ya para la foto grupal, la luz de los flashes fue una circunstancia que volvió a despertar comentarios y risas. Que los ojos cerrados, que abrirlos demasiado quedaba mal, que había que repetir la toma porque alguien sucumbió ante un disparo fueron las "quejas" al fotógrafo.

Luego realizaron un brindis con tazas, por lo que se viene, y la despedida fue con abrazos, junto a la promesa de reencontrarse en el mismo lugar para las elecciones generales.