Las primeras estimaciones de los peritos sobre los restos (10 huesos) de un pie y una rodilla desenterrados de una fosa de poco más de un metro en la Cuesta de Las Vacas, Caucete, el pasado 23 de febrero, hablan de que tienen menos de 10 años de antigüedad y son de una persona mayor, probablemente un hombre, informaron fuentes del caso.
Esa primera conclusión descarta que los restos sean de Sergio Guerrero (11) el niño desaparecido en Ullum el 11 de agosto de 2002. Y de Paola Gil, la joven de 22 años ausente desde el 21 de octubre de 2004, la última vez que la vieron en el barrio Las Viñas, Santa Lucía. Otro que quedaría afuera sería Andreas Colli (37), el alemán de quien nunca más se supo luego de que intentara ascender El Mercedario, en Barreal, Calingasta, el 14 de diciembre de 2002.
Así, el universo de posibilidades sobre el supuesto dueño de ese pie se achica, en teoría, a dos de los últimos casos resonantes: el ingeniero Raúl Tellechea, desaparecido el 28 de setiembre de 2004, y el caucetero Adolfo ‘Gogo‘ Ruíz, visto por última vez el 24 de setiembre de 2010.
¿Qué reacción oficial hay sobre el tema? El juez de Instrucción Leopoldo Zavalla Pringles se limitó a confirmar la estimación sobre la antigüedad de los restos, precisó que además de un pie hay un hueso de rodilla, y que ya ordenó un ADN para ver si pertenecen a Tellechea. ‘Ese es mi principal interés‘, dijo el magistrado.
Desde Primer Juzgado Correccional aseguraron que esperarán contar con mayores precisiones (como el sexo o la edad) antes de pedir un comparación genética de los restos con los hijos de Ruíz.
Del lado del Gobierno se mostraron expectantes, pero cautelosos. El Secretario de Seguridad y ex jefe de policía Miguel González, dijo: ‘siempre hay expectativa en este tipo de hallazgo. Ya se ha descartado que sean de un aborigen y ahora hay que esperar el resultado de las pericias, no podemos aventurarnos sobre algunas personas en concreto pero tampoco descartamos ninguna hipótesis’.
Había sido un endurista el primero en localizar la sospechosa fosa en un arroyo seco, situado unos 2 km. al Norte del cruce de las vías del tren con la ruta 141, en la zona de la Cuesta de Las Vacas. Llevó el dato a la Brigada Sur y el último jueves se armó un operativo que confirmó el hallazgo y ahora promete terminar en el esclarecimiento de por lo menos un caso de desaparición.
