El sonido influye en todo organismo vivo, los más estridentes producen confusión, se llaman vulgarmente ruidos, y tienen una influencia nociva en el hombre y su salud. Pero también hay sonidos positivos que tienen un efecto beneficioso y curativo en las personas. Son los propios de la naturaleza crean un ambiente positivo, calmante y elimina estrés. En la vida actual de una ciudad hay muchos ruidos de la industria, transporte y otros que molestan demasiado. Su impacto prolongado puede degradar el oído, reducir la sensibilidad a los sonidos y afectar a todo el sistema nervioso humano. Es posible cambiar esta situación mediante la reducción del impacto del ruido moderno, aumentando la cantidad de tiempo fuera de la ciudad. Otra alternativa es relajarse con los sonidos de la naturaleza, el canto de los pájaros, el sonido del viento o de agua, etc. Estos sonidos de la naturaleza tienen un gran efecto curativo en nuestro cuerpo, ayudan en la reducción del estrés, calman el sistema nervioso y eliminan la tensión interna del cuerpo. Ayudan a combatir el insomnio causando una sensación de serenidad, alegría y felicidad.
