París, 27 de mayo.- Los investigadores de la catástrofe del vuelo que hace dos años se estrelló en el Atlántico cuando cubría la ruta entre Río de Janeiro y París revelan hoy los primeros datos de las cajas negras, en medio de una gran expectación por conocer las circunstancias del accidente que provocó 228 muertes.
La Oficina de Investigación y Análisis (BEA, por sus siglas en francés), encargada de las pesquisas, publicó el resultado del estudio de las dos cajas negras rescatadas del fondo del océano a principio de mes y que deben permitir aclarar las circunstancias del accidente.
Los pilotos del Airbus 330 habían advertido que entrarían en una zona de fuertes turbulencias y constataron un disfuncionamiento de datos, en particular la velocidad, justo antes de que las cajas negras dejaran de grabar, indicaron los investigadores franceses.
Según la BEA, uno de los pilotos declaró casi 2.30 minutos antes del fin de las grabaciones de las cajas negras: "no tenemos ninguna indicación válida".
Los pilotos vieron en los controles dos velocidades diferentes durante un poco menos de un minuto, una de ellas indicaba una caída brutal de la velocidad, continuó la BEA.
Los investigadores precisan que el avión cayó durante 3 minutos y 30 segundos antes de tocar la superficie del océano Atlántico y que el comandante de a bordo, que había partido para descansar poco antes de los primeros incidentes, regresó a la cabina de pilotaje en donde estaban los dos copilotos en el momento del accidente.
Uno de los pilotos había advertido a la tripulación que ingresarían en una zona de fuertes turbulencias a casi ocho minutos antes del fin de las grabaciones de las cajas negras, según la misma fuente.
El secretario de Estado francés para los Transportes, Thierry Mariani, anunció que las causas y las responsabilidades de este accidente se conocerán a fines de junio.
Hasta ahora, el disfuncionamiento de las sondas Pitot fabricadas por Thales, que miden la velocidad del aparato, es el único desperfecto establecido para explicar la catástrofe. Pero sin embargo no puede ser por sí solo la única causa del accidente.
Inicialmente, la BEA no tenía previsto informar antes de junio próximo, pero las constantes filtraciones a la prensa y la presión de los implicados, Airbus, fabricante del avión siniestrado, y Air France, propietario del mismo, les han impulsado a avanzar datos.
