El presidente de Paraguay, Fernando Lugo, reconoció legalmente ayer al hijo de casi dos años que concibió cuando aún era obispo. Mientras la prensa argentina insinuaba que el Vaticano estudiaba la expulsión de Lugo, la jerarquía eclesiástica pidió perdón por sus "pecados", mientras la oposición renovó sus críticas por haber ocultado el hecho.

En tanto, el abogado del presidente, Marcos Fariña, realizó el trámite de reconocimiento en la oficina asunceña del Registro Civil donde el menor Guillermo Armindo Carrillo había sido inscrito por su madre, Viviana Carrillo Cañete.

"Lo que se está haciendo es el reconocimiento por parte del señor Lugo de que Guillermo Armindo es su hijo. El trámite de la adición de apellido iría en un juicio", explicó a periodistas el director del Registro Civil, Oscar Víctor Benítez.

Asimismo, el abogado de Lugo anunció que el gobernante solicitará la restitución de parte de su sueldo, que en su totalidad lo había donado a obras sociales, para solventar la pensión alimentaria del niño.

La remuneración del jefe de Estado paraguayo es de 15.980.000 guaraníes (unos 3.200 dólares) y desde la asunción de Lugo, el 15 de agosto de 2008, ha sido destinada al Instituto Nacional del Indígena (INDI).

También ayer otro abogado, Iván Andrés Balbuena, pidió en nombre de Carrillo la desestimación de la demanda de filiación presentada la semana pasada, supuestamente con la firma de la madre del menor, ante el juzgado de la Niñez y la Adolescencia de Encarnación, a 370 kilómetros al sur de Asunción.