Con francotiradores propios, guardaespaldas y custodios que rodearon su auto cuando lo abordó, llegó el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula Da Silva. El mandatario fue el que tuvo el mayor operativo de seguridad al pisar suelo sanjuanino, ya que, a la seguridad dispuesta dentro del operativo general, se sumó gran cantidad de guardias privados. Lula llegó al aeropuerto Domingo Faustino Sarmiento anoche a las 22:28 y, por eso, se perdió la cena de gala para los presidentes integrantes del Mercosur.
Durante todo el día los francotiradores ocuparon las torres y los jardines del aeropuerto para custodiar a los presidentes cuando descendieran sus aviones. Pero, cuando llegó el mandatario brasileño, los francotiradores se multiplicaron, un grupo de 5 guardias armados apareció de la nada y se puso en posición para cuidar al funcionario. Mientras tanto, unas 10 personas de hombros anchos y vestidas con trajes negros rodeaban al mandatario cuando bajaba del avión. Y 3 hombres de las mismas características lo esperaban alrededor del Mercedes Benz que lo trasladó desde el aeropuerto a la ciudad.
Durante el día, las versiones sobre los horarios en los que iba a llegar el presidente cambiaron varias veces. Pero, al final Da Silva llegó a la hora que se había anunciado desde el principio, alrededor de las 22:30, justo cuando se estaba realizando la cena de gala en la Antigua Bodega, donde estaban los funcionarios locales, incluido el gobernador Gioja. Por eso, sólo fue a recibirlo el intendente de 9 de Julio (departamento en el que está ubicado el aeropuerto), Walberto Allende.
Dado a que ya era tarde y la cena estaba finalizando, Da Silva no asistió y se fue directamente al hotel.
