Matías Carrasco (17) y Sergio Cárdenas (29), los jóvenes muertos el jueves a la noche tras ser baleados en el marco de los enfrentamientos entre manifestantes y policías en Bariloche, fueron sepultados ayer por la mañana sin que se produjeran incidentes.
La directora del hospital zonal, Susana Rodríguez, indicó que ambos jóvenes fueron baleados en el marco de los disturbios que comenzaron en los barrios altos de la ciudad a partir de la muerte de Diego Bonefoi (15), baleado en la cabeza por un cabo de la Comisaría 28.
El gobernador de Río Negro, Miguel Saiz, decidió ayer trasladar la comisaría 28 de Bariloche, donde los policías estuvieron involucrados en el crimen de Diego Bonefoi, de 15 años, y en la muerte de otros dos jóvenes, durante las manifestaciones de repudio.
