Que en los juzgados civiles hay falta de personal, que están saturados por la gran cantidad de trámites que deben resolver diariamente y que eso provoca demoras y la comisión de errores en los trámites procesales. Esa fue la estrategia defensiva que el juez Carlos Macchi mostró en la audiencia de ayer, en el marco del Jury en su contra. A pedido del magistrado, una pila de funcionarios judiciales declaró y dieron cuenta de cómo se manejan en ese ámbito, intentando demostrar que su accionar en los juicios de expropiaciones no fue irregular.
La primera en declarar ayer fue la abogada Vilma Balmaceda de Navarro, actual prosecretaria del Primer Juzgado Civil, pero quien trabajó en el Quinto Civil, el juzgado de Macchi, durante 14 años. La profesional, ante las preguntas elaboradas por la defensa, mencionó que ese ámbito faltaba personal, que había unos 200 expedientes para resolver diariamente, demasiados para esa cantidad de empleados, lo que ocasionaba un retraso en los trámites y la comisión de errores, aunque no precisó cuáles.
No obstante, a la hora de las preguntas de la parte acusadora, que llevan adelante el fiscal General subrogante, Eduardo Mallea, y el acusador especial, el fiscal de Estado Guillermo De Sanctis, y a pesar de que había mencionado que se cometían errores, dijo que no recordaba ninguno y que tampoco guardaba en su memoria los nombres de los funcionarios del juzgado que tramitaban las causas de las expropiaciones. Sólo precisó que las sentencias de esos casos “las hacía el juez Macchi”.
En base a esos dichos, tanto Mallea como De Sanctis pidieron copias de las versiones taquigráficas para evaluar si las expresiones podían estar configuradas en la figura del falso testimonio y no descartaron denunciarla en el futuro bajo esa calificación. Ese delito está penado con prisión de 1 mes a 4 años y la inhabilitación absoluta por el doble de tiempo de la condena.
Otra funcionaria judicial que declaró fue Daniela Bustos Laspina, prosecretaria a cargo del Tercer Juzgado Civil, quien manifestó que en ese ámbito tenía el personal necesario y que estaban al día con las causas.
Otros testigos, como Arturo Alberto Velert, a cargo de la Secretaría del Cuarto Juzgado Civil, y Héctor Silvestre Cabrera, del Séptimo Juzgado Civil, hablaron de la falta de personal y de que los errores que se detectaban en la tramitación de las causas eran salvados en el mismo ámbito.
Por decisión del Tribunal se dispuso reprogramar las audiencias, que recién serán retomadas el viernes, a partir de las 9, Ese día será el turno de las testimoniales de Héctor Mario Carelli, Alejandro de Oro, Sergio Corzunsky, Carlos Sánchez Bustos y Mario Fernández, todos propuestos por la defensa del juez Macchi.
Según el orden previsto, el viernes 27 será la declaración del magistrado acusado y para el viernes 2 de octubre están previstos los alegatos.
