El presidente Mauricio Macri anunció ayer que eliminará las retenciones a las exportaciones de trigo, maíz, carnes y de productos regionales como la uva, y que reducirá del 35 a 30 por ciento las que gravan la soja, pero les advirtió a los productores que será ‘implacable‘ con quienes no paguen impuestos. Horas más tarde, el propio Macri anunció la eliminación de las retenciones a las exportaciones industriales al cerrar la 31 Asamblea Anual de la UIA.
La medida anunciada fue recibida con entusiasmo por directivos de las entidades del sector, que descartaron un eventual impacto inflacionario.
El impuesto se elimina para el trigo (que pagaba 23%); el maíz, el girasol, el sorgo (20%); la carne y los productos de la pesca (15%). También dejan de tributar otros productos regionales como la yerba mate, la caña de azúcar, mientras se reduce 5 puntos (de 35 a 30%) para la soja. También se suprimen las retenciones para el maní, el algodón y el arroz (que pagan hasta ahora 10%); y cae asimismo para la uva y los complejos frutihortícola y forestal (que abonaban 5%) -ver infografía-.
Con este anuncio que prometió en la campaña, Macri envió una importante señal al campo con el fin de que este sector clave del país se convierta ‘en el supermercado del mundo‘.
Sin el campo el país no sale hacia adelante‘, dijo Macri, del frente conservador Cambiemos, en su primer acto con productores, en el que prometió ‘cuidar‘ al sector, en un claro intento de pasar página al enfrentamiento que marcó la gestión de su predecesora, Cristina Fernández.
En la ciudad bonaerense de Pergamino, uno de los centros agrícolas de referencia en Argentina, los productores recibieron con aplausos y gritos de ‘sí se puede‘ la decisión de Macri de firmar ‘el decreto de retención cero a las exportaciones de las economías regionales.
La nueva normativa reducirá del 35 % al 30 % los impuestos a las exportaciones de soja, el cultivo estrella de Argentina, con una cosecha récord para esta temporada de 61 millones de toneladas, según detalló, por su parte, el ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, presente en el acto.
Buryaile dijo a radio Mitre que la medida se formalizará mediante su publicación en el Boletín Oficial de hoy y sostuvo que el costo fiscal ‘se compensa en el corto plazo, porque al bajar las retenciones sube el precio de liquidación’.
Así, explicó el ministro, los productores pagarán ‘más Ganancias, Ingresos Brutos, Sellos, Débitos (impuesto al cheque) e IVA’, con lo cual las provincias ‘van a ser beneficiarias directas, ya que les va a entrar más plata que lo que les entraba ahora’.
Para la Nación, en tanto, habrá un costo mayor que se va a recuperar en el mediano plazo, afirmó Buryaile. Proyectó en ese sentido que la producción de trigo, que hoy suma de 10 a 11 millones de toneladas, ‘superará las 16 millones en la próxima cosecha’, mientras en maíz ‘vamos a pasar de 27 o 28 millones’.
Macri confía en paliar la caída de ingresos por la rebaja de retenciones con un fuerte aumento de la producción y un mayor control fiscal.
‘Si hay más ganancias, hay que pagar con alegría más impuestos‘, afirmó Macri, quien advirtió que va a ser ‘implacable aplicando la ley a aquellos que no la cumplan‘, en referencia a la evasión de impuestos.
El nuevo mandatario se mostró convencido de que Argentina puede duplicar la producción de alimentos y se comprometió a ‘poner en marcha el mejor plan de infraestructuras de la historia‘ del país para facilitar el crecimiento del sector. Además, pidió impulsar el valor agregado de las exportaciones al señalar que ‘Argentina tiene que dejar de ser el granero del mundo para ser el supermercado del mundo‘.
