El candidato presidencial de la oposición, Mauricio Macri, se sumó ayer a una protesta rural contra el Gobierno argentino, a días de las elecciones del 25 de octubre.
El actual jefe de Gobierno porteño se acercó a la manifestación que tres de las principales entidades rurales del país realizaban en el corazón de la capital argentina, en protesta por los bajos precios que reciben por sus productos.
“En diciembre (cuando asuma el próximo Gobierno) vamos a fijar reglas de juego claras”, dijo Macri desde el emblemático Obelisco donde los productores habían montado una verdulería simbólica.
Vamos a aplicar “cero retenciones (impuestos a las exportaciones) a las economías regionales que son el motor del país”, dijo.
En ese sentido, prometió a los ruralistas “trabajar juntos para recuperar los mercados de la carne, de la leche en polvo, y un plan de infraestructura muy importante para volver a conectar el país entre sí y con el mundo”.
Macri conversó con productores que habían expuesto cajones con manzanas, papas y lechugas, en uno de los puntos neurálgicos de la ciudad, con los que buscaban mostrar lo poco que reciben por productos que luego son vendidos a precios superiores en comercios minoristas. Confederaciones Rurales Argentinas realizó el reclamo junto con la Sociedad Rural y la Confederación Intercooperativa Agropecuaria. Reuters
