Las casualidades no existen en el fútbol. Hay causalidades y hoy Sportivo Desamparados empezó a disfrutar de lo que sembró en la pretemporada porque ya cumplió el primer objetivo: esquivar descenso y promoción. Holgado, cómodo. En una serie ganadora de dos victorias consecutivas, Sportivo subió como en ascensor en la Zona C y tras ganarle a Huracán de Tres Arroyos por 2-0 quedó a un paso de la clasificación a la Fase Final. Depende de sí mismo en la última fecha, porque un triunfo más le asegurará estar entre los 10 equipos de la próxima ronda.
Demasiado para un equipo que hizo un desastrozo Apertura y que en este Clausura estaba condicionado a sumar mucho y en todos lados. En este penúltimo capítulo del Clausura, le bastó un madrugón en Tres Arroyos. Con dos goles en los primeros 5 minutos de partido, liquidó la pobre imagen que entregó Huracán y luego, se acomodó para controlar todo y saber que el premio extra de la clasificación está a un paso.
El comienzo del juego en Tres Arroyos no pudo ser mejor para Desamparados. A full, metidísimo, a los 40 segundos de juego tuvo el primer gol en los pies de Pepe Sánchez, pero la definición se le fue por encima del travesaño. Sportivo estaba despierto. Mucho más que su anfitrión y a los 3 minutos golpeó feo. Un centro desde la derecha de Lima encontró en el punto del penal a Parisi. El goleador puyutano se acomodó, le dio fuerte de derecha y venció a Sand para dejar mudo a todo Huracán. Pero claro, se venía el golpe de nocaut y se dio a los 5 minutos cuando Mauricio Del Cero le ganó a Madrid en el aire y cabeceó allá, abajo y contra el palo, para que Sand sufriera el segundo tanto sanjuanino. Ahí, aunque suene exagerado, se podría decir que se terminó el partido. Es que Huracán no podía sacudirse y Sportivo empezó a dilapidar ocasiones como para redondear una goleada. Parisi y Benito tuvieron las más claras pero no acertaron en la definición. En el local, como para terminar de armar un domingo amargo, se fue expulsado Pérez Guedez por doble amonestación a los 17′. Demasiada desventaja para un Huracán que once contra once fue superado ampliamente.
En el complemento, Desamparados se limitó a controlar los tiempos. Se replegó, le dejó el gasto a un impotente Huracán y esperó el final. No sin antes haber desperdiciado dos chances más (Lima y Lamberti) para sentenciar con más holgura una victoria resonante.
Fue el premio al crecimiento de un equipo que está en plena evolución. Aquellos puntos perdidos en Puyuta contra Estudiantes y Huracán, están recuperados. Ahora, con la clasificación como gran objetivo, en este Desamparados, lo mejor está por venir.
