Venezuela, 14 de abril.- Tras una acotada campaña presidencial, Nicolás Maduro, el candidato del oficialismo en Venezuela, aspira a convertirse hoy en el sucesor de Hugo Chávez. El ex vicepresidente se acercó este mediodía al colegio Miguel Antonio Caro, en Catia, para emitir su sufragio, rodeado por militantes y seguidores del líder bolivariano.
"No vengo a tirarle piedras al Colegio Electoral. Estamos encomendados en manos de Cristo redentor", afirmó, acompañado por su familia.
Maduro se enfrenta al líder opositor Henrique Capriles, quien en los últimos días logró reducir considerablemente la ventaja oficialista en los sondeos.
Para varios encuestadores se pueden dar números parecidos a los del 7 de octubre pasado, cuando votó el 80% de los casi 19 millones de votantes empadronados.
Estas previsiones suponen un alivio para el oficialismo, que sabe que, sin abstención, es muy difícil su derrota. Entre sus líderes se respiraba ayer optimismo, pese a que las últimas encuestas habían estrechado la distancia entre Nicolás Maduro y Henrique Capriles. Porque, al fin de cuentas, los constantes errores del presidente encargado y delfín de Chávez pesan menos para los chavistas que la fidelidad al último deseo de Chávez, que lo designó el sucesor de su proyecto.
Para afianzar su ventaja, Maduro siguió el guión de su "padre": mucha televisión y buenos amigos. Como Diego Armando Maradona, que ayudó al heredero a saltarse los límites legales de las jornadas de reflexión, cuando ya había comenzado la veda proselitista. La alegría que provocaron sus zurdazos en el mitin de cierre de campaña dio paso ayer a la sorpresa, al correr el rumor por las calles del pago millonario que habría recibido por apoyar la candidatura bolivariana.
Maduro apuró sus horas insistiendo en la teoría de la conspiración: "Alerto al país por la guerra sucia que se dirige desde Bogotá contra la paz de Venezuela y contra mí como ser humano y presidente. Pendientes", escribió en su cuenta de Twitter. El vicepresidente Jorge Arreaza dio a conocer al país que se instaló un comando de seguimiento para "estar atento a los planes desestabilizadores".
Aparte de Maduro y Capriles -los únicos con posibilidades reales de ganar los comicios-, otros cinco candidatos integran la votación de hoy: el pastor protestante Eusebio Méndez, la sindicalista Reina Sequera, la panadera María Bolívar, el profesor universitario Fredy Tabarquino y Julio Mora, que la prensa llama el "candidato fantasma", por lo poco que se conoce sobre su figura.
