La Cámara de Diputados continuaba debatiendo anoche un proyecto de reforma del Consejo de la Magistratura que, entre otras cuestiones, propone aumentar de 13 a 18 los integrantes del organismo y modificar la actual composición. Debido a la cantidad de oradores anotados para exponer, la sesión podía extenderse hasta la madrugada de hoy.

El proyecto de la oposición busca quitarle al Gobierno el poder de veto dentro del organismo que selecciona y acusa a los jueces. La principal modificación de la iniciativa es la cantidad de integrantes del Consejo: se propone subirlo de 13 a 18 miembros, conformados por 3 senadores, 3 diputados (uno por cada una de las tres primeras minorías de cada cuerpo), el presidente de la Corte Suprema, 3 jueces, 4 abogados, un representante por el Poder Ejecutivo y 3 académicos.

Así, recuperarán terreno los abogados, los académicos y hasta la tercera fuerza parlamentaria, en detrimento del oficialismo, que corre riesgo de perder el "poder de veto" que tiene con sus cinco actuales representantes para votaciones clave que precisan de dos tercios de los consejeros.

En cuanto a la jornada de ayer, la sesión se inició pasadas las 15 con la presencia de 162 legisladores. Pero el debate puntual del texto comenzó pasadas las 18.30, luego de que los diputados polemizaran en torno a hacer públicas las afirmaciones realizadas por el ex embajador Eduardo Sadous ante la comisión de Relaciones Exteriores la semana pasada. Al defender el proyecto impulsado por la oposición, el titular de la comisión de Justicia, el radical Ricardo Gil Lavedra, consideró que la reforma propuesta no es "la ideal" pero, dijo, "es la reforma posible que trasunta el acuerdo de una enorme cantidad de bloques".

"Es una norma superadora. Con estas modificaciones queremos dotar al Poder Judicial de una mayor independencia y eficacia", aseveró Gil Lavedra, quien dijo que la propuesta opositora busca "dotar de mayor transparencia al organismo" que estaba integrado por 20 miembros hasta que el kirchnerismo lo redujo a 13.

Desde el oficialismo, Alejandro Rossi, autor de otro de los dictámenes, consideró que la propuesta opositora es "un retroceso" y "no introduce ninguna variante que nos haga avizorar que lo que se viene es mejor".

Desde Nuevo Encuentro, Vilma Ibarra, autora de otro de los dictámenes de minoría, se mostró a favor de una reforma del organismo "para repensar su integración", aunque se diferenció de la propuesta opositora y reclamó el traspaso de la justicia a la ciudad que, dijo, "merece tener sus propios magistrados".

Jorge Yoma, del Frente para la Victoria por La Rioja, cuestionó el dictamen de la oposición y consideró que se trata de una "grosería institucional incalificable", a la vez que se pronunció a favor de que el titular de la Corte Suprema presida el organismo aunque dijo que "en la búsqueda del consenso opositor se lo pone sin facultades".