El equipo australiano Orica GreenEdge se adjudicó ayer la primera etapa de la 97 edición del Giro de Italia, una contrarreloj por equipos de 21,7 kilómetros con salida y llegada en Belfast (Irlanda del Norte), mientras que el canadiense Svein Tuft, que encabezó la llegada del equipo oceánico, es el primer líder de la carrera.
Una etapa, la que inauguró el Giro, que se vio marcada por la lluvia que cayó durante la parte intermedia de la jornada y que perjudicó al equipo español Movistar, donde corre el colombiano Nairo Quintana, gran candidato. Los ‘telefónicos’que siempre rinde bien en esta especialidad, perdieron 55 segundos con los australianos.
Quintana y el español Joaquím ‘Purito’ Rodríguez (Katusha), dos de los favoritos a la victoria final, iniciaron el Giro con mucha desventaja con dos de los hombres llamados a estar en lo alto de la clasificación: el australiano Cadel Evans (BMC) y el colombiano Rigoberto Urán (Omega Pharma – Quick-Step).
Los equipos de Evans y Urán tuvieron la fortuna de salir al final, cuando la ruta empezaba a secarse, y eso, unido al potencial de BMC y Omega, hizo que solo perdieran en la meta cinco y siete segundos respectivamente con Orica. Una situación que les da un colchón importante sobre los citados Quintana y ’Purito’.
Hoy se disputará la segunda etapa, con salida y llegada en la propia Belfast sobre un total de 219 kilómetros.
