Buenos Aires, 30 de septiembre.- Así, los consumos de gas se facturarán de acuerdo con lo establecido por el decreto 2.067 -que incluye el Cargo Gas para el pago del combustible que se importa e incrementos de tarifas- medida que impacta sobre los grandes consumidores, en un esquema que tiene en cuenta las temperaturas de las zonas de distribución.

En el caso de la distribución de energía eléctrica, las nuevas tarifas están fijadas por la resolución 1.169 para los usuarios que consumen por encima de los 1.000 KW/h por bimestre.

En julio pasado, De Vido, atento a la suba de consumo de energía por temperaturas más bajas de lo previsto, repuso para todos los domiciliarios los subsidios al 100 por ciento para los meses de junio y julio, y de 70% para los de agosto y septiembre.

La eliminación de subsidios impactará sobre los usuarios residenciales de mayor capacidad adquisitiva -a partir del nivel de consumo- que resultaron beneficiados durante los últimos años gracias a que los aumentos de costos registrados en la generación de electricidad, así como los mayores costos de gas que se importaba, no eran trasladados a las tarifas.

Estos usuarios representan el 20%, ya que de esos ajustes "queda excluido más del 78% de los usuarios del país", según dichos del ministro de Planificación al anunciar el retiro de subsidios en octubre de 2008.

Expresamente están excluidos de los ajustes tarifarios los servicios de alumbrado público y los hogares de bajos recursos que usan la electricidad como fuente alternativa de energía en el caso de la calefacción, y para el funcionamiento de motobombeadores.

Para el caso del gas, quedan fuera los usuarios del área metropolitana de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba que consuman menos de 1.500 metros cúbicos en el año. En cambio, en Neuquén el piso de exención de las alzas de tarifa es de 2.250 metros cúbicos anuales; y en Chubut, de 3.200 metros cúbicos/año.