Por la decisión de los diputados basualdistas de hacer marcha atrás y retirar su despacho de comisión emitido en minoría, la reforma electoral que propiciaba el oficialismo que contempla elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias para los sanjuaninos, fue aprobada ayer por unanimidad de los miembros de la Cámara de Diputados.

Fue sin mayores concesiones por parte del bloque mayoritario porque apenas sí hubo algunos cambios de redacción con el despacho que habían sacado en mayoría las comisiones de Legislación y Asuntos Constitucionales y de Justicia y Seguridad, pero que no modificaron ningún punto clave del proyecto.

Además, fue la primera vez que desde el bloque mayoritario se buscó y se trabajó tanto para que un proyecto saliera por consenso y sin ningún tipo de objeciones, como finalmente ocurrió.

La negociación a puertas cerradas, a la que no se permitió el acceso de la prensa, y en la que en gran parte estuvieron ausentes los bloquistas, lo que causó molestias en esa bancada (ver aparte), demoró casi 4 horas el inicio de la sesión. Aunque estaba convocada para las 9, recién a las 13.15 el presidente del cuerpo, el vicegobernador Rubén Uñac, dio por iniciado el encuentro. Y a las 15.15, los 36 puntos del proyecto ya estaban aprobados.

A cambio de acompañar el proyecto que apuraba el Ejecutivo provincial y de que saliera por unanimidad, los diputados del bloque basualdista, que preside José Gazzé, integrado por Armando Campos y Lucía Sánchez, obtuvieron la promesa, aunque sin fecha definida, de que en un futuro va a continuar la discusión para incluir el sistema de tachas y la boleta única para los actos eleccionarios, según informó la diputada Sánchez. Fue incluso el día después de que Campos anunciara que no iban a acompañar la iniciativa porque venía "a libro cerrado".

Más allá de los dichos de los basualdistas, fuentes del bloque oficialista dijeron que había orden desde Casa de Gobierno de sacar el proyecto consensuado para que después no hubiera quejas desde ningún sector político. Y nadie quiso arriesgarse a decir si hubo alguna otra concesión para que los basualdistas terminaran cambiando de actitud.

Lo cierto es que hubo un encuentro en la sala de situación de la Cámara, donde se reunieron el vice Uñac, el asesor de Gobierno, Guillermo De Sanctis; el presidente de la bancada oficialista, Víctor Doña, y los diputados Julio Coll y Víctor Muñoz Carpino, con los basualdistas. Después se sumaron los bloquistas Jorge Espejo y Edgardo Sancassani. En tanto, en el segundo piso de la Legislatura, en la sala de situación del PJ, había otro grupo de oficialistas discutiendo otras cuestiones (ver aparte).

Según informó la diputada Sánchez a la salida del encuentro, ninguno de los dos puntos, las tachas o la boleta única, podrá ser incluido para las próximas elecciones e incluso el debate podría quedar para la próxima gestión de gobierno, lo que hizo dudoso el rédito obtenido por el bloque opositor.

Con la tacha se trata de permitir que el ciudadano cambie de lugar y hasta excluya a un candidato de una lista y con la boleta única apuntan que en una sola boleta estén todos los candidatos para cada categoría.

En cambio, el oficialismo logró imponer su proyecto sólo con algunos cambios de redacción, como por ejemplo en el artículo tercero cuando hace referencia a la convocatoria dice que corresponde al Tribunal Electoral "adoptar" los términos y la palabra "adoptar" fue sustituida por "adecuar". En el mismo artículo, cuando habla del Poder Ejecutivo, se le agregó la palabra "provincial" para despejar cualquier duda.

Toda la mañana transcurrió con especulaciones sobre los motivos de la demora en empezar la sesión, hasta que finalmente el encuentro se inició a las 13.15.