El Índice General de Expectativas Económicas (IGEE) registró en febrero un valor de 110 puntos, lo que representa una caída del 5,3% con respecto al mes anterior, alcanzado un valor similar al de 12 meses atrás, según un informe de la Universidad Católica Argentina (UCA) y TNS Gallup. Los tres subíndices también registraron caídas mensuales, siendo el de compra el que más se retrajo. Es la cuarta caída consecutiva desde noviembre, cuando se detuvo la mejoría de las expectativas iniciadas a comienzos de 2010.
El ingreso familiar mensual del 53% de los argentinos alcanza para vivir con decoro y a un 47% tiene dificultades. La percepción es mayor en las mujeres (49% vs. 46%) de 35 a 64 años (50% vs. 44% los más jóvenes y 43% en mayores de 65 años), de menor nivel educativo (55% vs. 40% entre universitarios), y de menor nivel socioeconómico (54% vs. 27% en la clase alta). Los signos de estancamiento que muestra la economía exigen control. El principal indicio lo muestra la industria, que por ser la actividad que más gente ocupa, se convierte en un importante indicador. Según algunas consultoras privadas, creció sólo 0,8% en enero, mientras que en igual mes de 2011 fue de 11 puntos y para la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), siete son los sectores industriales que cayeron en enero, respecto de igual mes del año anterior: papel y celulosa -0,3%; insumos químicos y plásticos, -1,1%; siderurgia, -2,3%; cigarrillos, -2,7%; petróleo procesado, -4,2%, insumos textiles, -4,4%, y automotores, -10,8 por ciento. Lo que no se debe obviar es que algunas de estas expectativas poco optimistas ya dejan de ser un indicador para convertirse en una realidad presente.
