Para la comunidad educativa del Colegio María Auxiliadora, el acto de egreso de ayer tuvo tintes especiales. Es que despidieron a la última promoción compuesta sólo por mujeres. La escuela ya tiene todas sus divisiones y en todos los nieveles, compuestas por varones y mujeres, una modificación que se introdujo en 2005, ya que hasta entonces, sólo era de nenas.
Las chicas estaban vestidas de punta en blanco y con una flor en la mano. Es que además, tal como reza la tradición salesiana, el día que egresan tienen que entregar una flor blanca a la Virgen. Así, con mucha emoción, se dejó atrás una modalidad educativa que distinguía a esta institución. Esta celebración nació de la mano de Don Bosco para agasajar a la Virgen.
Esta escuela surgió para formar en distintos oficios a las mujeres y en 1962 comenzó a funcionar como escuela primaria.
Con la primaria funcionando a pleno y la secundaria con un claro perfil técnico-laboral, las hermanas advirtieron que la comunidad les estaba demandando otro desafío. En 1993 y por iniciativa de una fundación que crearon los propios padres de las alumnas, nació la escuela secundaria matutina. Es decir que había primaria y secundaria a la mañana y por la tarde, la secundaria que en ese momento fue toda una transgresión educativa porque permitió que muchas chicas que no encuentran otro lugar donde terminar sus estudios, pudieran hacerlo en esta escuela.
Hoy, el Colegio María Auxiliadora alberga más de 1.000 estudiantes, contando todos sus niveles. Más allá de los cambios, el método de educación que imparten, es el mismo que ideó Don Bosco, propulsor de estas instituciones: evangelizar a través de la educación, siempre con alegría.
