El Gobierno profundizó ayer el control sobre los productores agropecuarios al crear por decreto ‘un régimen de registración de movimientos y existencias de granos no destinados a la siembra‘ -cereales y oleaginosos- y legumbres secas -porotos, arvejas y lentejas-, para ‘consolidar la captación‘ de la información ‘de comercialización‘ y ‘manejo físico‘ y ‘consiguiente reflejo tributario‘.
La medida mereció comentarios dispares, con críticas del presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Luis Etchevehere, y apoyos del titular de la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro), Carlos Garetto.
Mediante la resolución general 3593, publicada ayer en el Boletín Oficial con la firma del titular de la Administración Federal
de Ingresos Públicos (AFIP), Ricardo Echegaray, se estableció que ‘los procedimientos vigentes para documentar el traslado de granos deben reflejarse en un registro de existencias de granos que permita un adecuado seguimiento y control de las operaciones involucradas, para aquellos operadores de granos con planta habilitada por la autoridad de aplicación‘.
La nueva medida regirá a partir de abril para todos aquellos inscritos en el Registro único de operadores de la cadena agroalimentaria, como acopiadores de granos, compradores para consumo propio, industriales aceiteros, de biocombustibles, cerveceros y molineros, entre otros.
