En los últimos 5 años, la división Bomberos de la Policía de San Juan fue una de las más beneficiadas en cuanto a provisión de equipamiento. Esto sucedió después del incendio del Rectorado en febrero del 2004. Fue allí cuando los bomberos trabajaron con escasos recursos para combatir el fuego de una buena parte del edificio que está ubicado por Ignacio de la Roza. Incluso muchos arriesgaron sus vidas por no tener trajes adecuados. Ante el reclamo de distintos sectores de la comunidad, sumado a los de la misma Fuerza, a partir del 2005, empezaron a ser beneficiados con una serie de equipamiento. El Gobierno invirtió desde entonces más de 4 millones de pesos. Lo más llamativo fue la adquisición de una autobomba con hidroelevador. Fue lo primero que adquirió la delegación. Pero también renovaron más de 80 trajes antiflama, 5 gomones, les dieron dos autobombas, 6 trajes para combatir fuegos químicos, 3 lanchas para transportar hasta 9 personas, 10 equipos de buceo y 6 de respiración autónoma, entre otros elementos. Una de las lanchas se encuentra en el dique Cuesta del Viento y sigue con la búsqueda de los pescadores que se ahogaron allí hace un par de años. Otra de las lanchas se encuentra en el dique de Ullum y la tercera la usan para realizar salvatajes y rescates en distintos puntos de la provincia.
