Con el nombre "Leyendo espero, bibliotecas en peluquerías", se ha puesto en marcha otra interesante iniciativa del gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, implementada por ahora en una docena de salones de belleza de la Capital Federal, con el objetivo de poner en manos de los clientes libros de interés general, incluyendo "best sellers", como alternativa a las habituales revistas que se suelen ofrecer en estos comercios a la clientela.

Hasta ahora la gente ha respondido satisfactoriamente a la propuesta innovadora, señalando que se trata de una idea muy interesante, ya que otorga la posibilidad de tener al alcance a libros que habitualmente se encuentran en las bibliotecas públicas o deben adquirirse en las librerías como forma de acceder a esas obras literarias. Las autoridades de Cultura del gobierno porteño optaron por elegir las peluquerías, porque consideran que estos sitios son los apropiados para la lectura por su tranquilidad y silencio, es decir un ámbito que ayuda a concentrarse en los contenidos de un libro mientras se espera el turno correspondiente.

Si bien se trata de un idea atípica, no es inédita, ya que en nuestra provincia un grupo de escritoras de la ciudad de Caucete reunidas en la filial San Juan de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE), lanzaron hace más de un año este tipo de iniciativa, al llevar libros editados por los asociados de la entidad a las principales peluquerías para damas de la zona. La propuesta de las escritoras sanjuaninas fue muy bien recibida y hasta hora es posible encontrar, junto a las revistas de la farándula, los libros de poesías y cuentos escritos por autores cauceteros y del resto de la provincia.

Se trata de otro de los variados intentos para la promoción de la lectura en determinados ámbitos de recreación popular, como las playas, las plazas, festivales, exposiciones, y hasta en los espectáculos deportivos, aunque no siempre con los buenos resultados que esperan sus organizadores. También la promoción se realiza mediante las bibliotecas móviles que recorren el país en vehículos especialmente acondicionados para recibir al público cuando llegan a las distintas localidades.

Motivar a la gente para que lea es una tarea ardua pero necesaria, máxime en esta época dominada por la tecnología intuitiva y la electrónica al servicio del menor esfuerzo.