Considerada uno de los atractivos principales para los sanjuaninos y también una importante oportunidad laboral para los creadores del país y el extranjero, la próxima semana -exactamente el jueves 30- abrirá sus puertas la Feria Internacional de Artesanías, aunque quedará inaugurada oficialmente (con la presencia de autoridades provinciales) el lunes 4 de mayo. Y esta XVI edición llegará con novedades en cuanto a comodidades, disposición y oferta.
El 80% de contrapiso que se realizó en el Predio Ferial, donde se llevará a cabo una vez más, permitirá no sólo que los artesanos gocen de más comodidades -ya que serán más los que ahora podrán mostrar sus creaciones sobre suelo firme-, sino que también facilitará el desplazamiento de los visitantes, un reclamo de larga data que hacían sobre todo las personas de edad y discapacitadas y familias con niños pequeños (en cochecitos), a quienes les resultaba difícil transitar sobre la grancilla. En estrecha vinculación con el tema del piso está el del techado, ya que ahora se dispondrá de tres grandes carpas centrales (que fueron usadas en la Fiesta del Sol y abarcarán el 80% del predio) bajo las cuales se encontrará la mayor parte de la oferta de la Feria, con lo que se consigue que esté menos atomizada y se reducen considerablemente los riesgos e incomodidades si el clima no acompaña.
En cuanto al contenido, este año habrá alrededor de 250 expositores, 50 más que el año pasado. Y de ellos, 40 serán de San Juan (habrá espacio para los departamentos y para artesanos independientes).
"Una de las ideas para este año es potenciar lo nuestro, que haya artesanos sanjuaninos que ofrezcan productos de fuerte identidad sanjuanina, que los tenemos, muchos y muy buenos, como los jergones, las mantas, el poncho que ha andado muy bien, los lazos de cuero, la cerámica e incluso los alfajores", comentó a DIARIO DE CUYO el organizador Augusto Cosma; para quien la Feria debe ser escenario de un genuino intercambio cultural.
En cuanto al resto, habrá stands de artesanos de distintas provincias argentinas, de naciones vecinas y de Sudáfrica, Turquía e Indonesia. En ese marco, además de los productos artesanales de cada país, volverá a haber un sector comercial, con 10 o 12 puestos de objetos varios fabricados en serie, desde ropa peruana hasta mantelería paraguaya, pasando por los adornos de Turquía o la bijou africana.
"En todas las ferias hay pabellones netamente comerciales, que la gente también aprecia, porque es la única forma que tiene de acceder a estos productos", agregó Cosma, para quien la Feria de San Juan, desde hace unos cinco años, se ha convertido en una de las más importantes del país junto con la de Entre Ríos y la de Córdoba.
"Pero además, San Juan tiene una gran ventaja, y es la ecuación perfecta entre cantidad y calidad. Aquí hay buen número y variedad de artesanos, pero no tantos que se diluyen las ventas, como pasa en Córdoba, que además tiene una entrada de $12. Y por otro lado, el nivel es muy bueno y siempre se busca ir mejorándolo, trayendo gente premiada en otras ferias y buscando lo que no hay", agregó el organizador, quien reveló que, por estos mismos motivos, a los que se suma la buena recepción de los sanjuaninos -"un público que sabe apreciar la artesanía y es muy comprador", definió-, hay unos 100 artesanos en lista de espera, ilusionados con tener un lugar si se baja alguno.
Un sector gastronómico (donde habrá desde tacos mexicanos hasta delicias árabes) y otro con juegos infantiles para que toda la familia pueda disfrutar del paseo completan la oferta de la Feria, que mantendrá el mismo precio de entrada del año pasado: $5 por persona.
