Ha llegado la hora de que Alvin, Theodoro y Simón dejen a un lado su exitosa carrera como cantantes para comenzar a estudiar. Con este nuevo desafío, los simpáticos roedores están de regreso en la pantalla grande con la secuela de Alvin y la ardillas 2, que el próximo jueves llega a la cartelera del Holiday Cinemas, en estreno simultáneo con todas las salas del país.
Comandada por Betty Thomas -responsable de títulos como Dr. Dolittle o Todas contra él-, en esta cinta que combina animación digital con humanidad, incorporando personajes reales y dibujos animados-, las famosas ardillas afrontan con valentía sus estudios, ganándose el favor de sus compañeros y soportando estoicamente las bromas y las intimidaciones del matón de la escuela.
Ahora debido a un incidente que provoca el travieso Alvin, su padrino queda internado en un hospital de París. Entonces, las ardillas quedan a cargo de su primo Toby (Zachary Levi), un apasionado de los videojuegos.
Mientras su encargado cura sus heridas, estos animalitos deberán volver al colegio y compartir clases con adolescentes de carne y hueso.
Pero un baldazo de agua les cae encima cuando se cruzan con las Chipettes, un trío de voces femeninas conformado por Jeanette, Brittany y Eleanor que, al igual que ellos, aspiran a convertirse en estrellas de la música pop. Desde ese momento, las chicas se convertirán en un verdadero dolor de cabeza para los pequeños roedores. Sin embargo, el trío comandado por Alvin no se echa para atrás y hallará la manera de volver a los escenarios para versionar éxitos del pop, el disco y el funky en 3D. Claro que, esta vez, estarán muy bien acompañados de las Chipettes, sus alter egos femeninos ya incorporados a la serie de animación en los "80.
Raíces roedoras
Un largo camino recorrieron estos famosos animalitos cantores, desde que su creador, Ross Bagdasarian Sr., las hizo debutar en forma de marionetas que él mismo manipulaba en el programa de TV de Ed Sullivan en 1958. Aunque no se las consideró una competencia con otros personajes como Mickey Mouse o Donald Duck, tuvieron sus triunfos.
Protagonizaron varias temporadas de su propia serie de televisión, se las llevó al planeta de los dibujos animados, grabaron discos y por supuesto llegaron al cine. Pero la muerte de su creador, en 1983, acabó con ellas.
Recién en 2007, Alvin y las ardillas dejó de ser una aventura animada, cuando Tim Hill decidió dirigir una comedia familiar mezclando animación digital y acción real.
Los roedores recaudaron más de 350 millones de dólares en todo el mundo, así que no podía tardar en aparecer esta segunda parte para intentar superar la taquilla de la primera, si bien en su país de origen ocupa el tercer lugar de las más vistas después de Avatar y Sherlok Holmes.
