Viento Zonda, tierra, polvareda… Sinónimos de San Juan para el que quiera saber. Todo junto en una noche de Copa Argentina que terminó en victoria y clasificación para San Lorenzo gracias al aporte de un sanjuanino tan sanjuanino como el propio viento Zonda. Es que Emmanuel Mas marcó el empate parcial para que luego Martín Cauteruccio le pusiera cifras definitivas a la victoria por 2-1 sobre Instituto de Córdoba, que empezó sorprendiendo con el gol de Pablo Magnín pero luego no pudo sostener esa ilusión.
Fue triunfo de San Lorenzo justificado en el complemento y basado en la categoría de algunos nombres que marcan las diferencias y en ese contexto, la participación del sanjuanino Mas fue clave porque de un anticipo suyo y la sociedad con Sebastián Blanco, llegó el empate que simplificó después la búsqueda de la victoria. Pero le costó a San Lorenzo. Primero, porque el viento Zonda fue rival en contra en el primer tiempo ya que Instituto lo aprovechó para salir a presionarlo de entrada y sorprenderlo. Así, La Gloria estuvo a punto de abrir el marcador con Gotti cuando iban apenas 2’ de juego. Pero ese fue un anuncio de lo que se vendría porque a los 5’ Magnín la bajó en el área, giró y definió para poner el 1-0. Instituto golpeó de entrada y eso le dejó margen para acomodarse mejor y complicarle la historia a San Lorenzo que no podía generar juego para destrabar el entramado de Rivoira. En la segunda parte, el viento Zonda sería aliado de San Lorenzo y eso lo aprovecharía el equipo de Mas. Empezó a presionar más arriba, arrinconó a Instituto y cuando iban 13’ encontró el premio con el empate de Emmanuel tras una gran jugada colectiva. Siguió mejor San Lorenzo y a los 25’ llegaría el tanto del triunfo cuando la armaron entre Villalba, Cauteruccio y Matos para que el uruguayo quedara cara a cara con Hoyos y definiera la serie. Era el 2-1 que luego se justificaría en el mejor andar colectivo de un San Lorenzo que encontró la llave del partido en el complemento. Una clasificación merecida, con tonada sanjuanina.
