Unos 10.800 soldados y policías de las fuerzas de seguridad mexicanas protegerán a Ciudad Juárez contra la violencia de los clanes del narcotráfico.

Ayer arribaron a Juárez 3.500 soldados, con lo que suman 8.500 militares los que patrullan la urbe desde que en febrero pasado fue reforzado el plan para frenar al crimen organizado, de acuerdo al portavoz del Operativo Conjunto Ciudad Juárez, Enrique Torres.

Además están desplazados en la ciudad fronteriza con la estadounidense El Paso (Texas) 2.300 agentes federales.

La guerra entre capos de la droga ha convertido a esta localidad en la más violenta de México, con 1.600 de los 5.600 asesinatos del crimen organizado registrados en todo el país durante 2008.

Todos los soldados que llegaron ayer fueron concentrados en la guarnición militar, de donde serán repartidos a los centros de concentración en puntos estratégicos de la ciudad.