El empate de la Selección argentina de fútbol ante su par boliviano por las Eliminatorias al Mundial de Brasil 2014 el viernes acentuó el flojo presente de un equipo que no encuentra identidad.

Un sondeo realizado a futbolistas y entrenadores del ámbito sanjuanino arrojó en líneas generales que el principal déficit a trabajar es conseguir un mejor funcionamiento en el aspecto defensivo.

Para el defensor Daniel Gómez, el equipo de Sabella “tiene un gran potencial de mitad de cancha para adelante, pero para atrás no hay un “indiscutido”. Después de Ayala y Samuel no hay nombres que se transformen en el puntal para lograr la solidez defensiva”.

Justamente el gol que consiguió Bolivia, por una desatención de Martín Demichelis, es para el técnico Edgardo “Cuca” Herrera uno de los “errores subsanables. Hay descuidos que no se pueden permitir a este nivel y es una prueba de que hay jugadores que no están en su nivel”.

Para otro defensor, Rubén Ceballos, el camino de Argentina en estas Eliminatorias tendrá más espinas que rosas: “Creo que va a costar la clasificación al Mundial. Cambian muy rápido los entrenadores y por eso también los esquemas de juego. Entonces no aparece un equipo que juegue como tal”.

El técnico Quique Villegas fue muy crítico: “La selección muestra fisuras en la última línea que deja la sensación que están los jugadores en otro partido. Bolivia le complicó la vida mostrándose simplemente como un equipo ordenado”.

Pero el aspecto defensivo no es el único problema. El volante Silvio Molina analizó que la albiceleste “jugó muy bien al medio, le falta agresividad. Defensivamente cayó, pero también le cuesta en el aspecto ofensivo. Y pierde la tranquilidad si el equipo no convierte rápido”.

Otro volante, Hernán Lamberti señaló que el déficit en este partido fue que no pudo convertir. “El partido mostró una Argentina muy superior a su rival. Bolivia llegó solamente una vez y ni siquiera fue por una virtud propia que abra el marcador. El aspecto psicológico es el que debe reforzarse porque el equipo no fue un desastre, sino que deben manejar mejor la presión”.

Lamberti recordó que si el gol de Higuaín hubiera sido convalidado y no erróneamente anulado por el árbitro, el resultado era otro.

En la misma línea se mostró Ceballos: “Si Argentina ganaba en el primer tiempo, era otra la historia. Pero por esa clase de situaciones de mala suerte me parece que el equipo se fastidia rápido y se complica por sí solo”.

Villegas hizo hincapié en que al retirarse de la cancha, los jugadores no saludaron al público y le pareció hasta “una falta de respeto. Ese distanciamiento abre más la brecha con la gente y es necesario ese apoyo también para salir adelante de esta situación”.