1-Verter 2 cucharadas de maicena en el interior de un bol.
2-Calentar medio vasito de agua. Cuando esté templada, añadirla a la maicena.
3-Remover los ingredientes hasta formar una pasta. Si es necesario agregar un poco más de agua.
4-Extender la mascarilla sobre el rostro limpio evitando el contorno de los ojos y los labios. Dejar que el compuesto actúe durante 15 o 20 minutos. Enjuagar con abundante agua templada.
5-Repetir el procedimiento dos o tres veces por semana para que la piel se vea libre de brillos y de granitos.
Paso a paso / Trenza enredada
1-Cepillar el cabello.
2-Tomar una porción del cabello de la zona de la sien, enroscar, llevar hacia el lado opuesto y esconder la punta con un invisible.
3-Hacer lo mismo con el mechón del otro lado.
4-Seguir la secuencia, siempre escondiendo las puntas con invisibles, debajo del cabello anteriormente tomado, hasta llegar a 10 centímetros de las puntas.
5-Aflojar suavemente las torzadas para que el peinado quede laxo.
6-Si se desea un estilo romántico pueden añadirse flores o trabas con brillos.
Reciclaje
Si la máscara de pestañas se secó y deja grumos o "pegotes’ añadir unas gotas de aceite de oliva, tapar y hacerlo rodar entre las manos para que ambos ingredientes se mezclen
De compras / Planchas para el cabello
La elección de la plancha ideal depende de las necesidades particulares, si el cabello es corto o largo, ondulado o poroso, si se usará sólo en el flequillo o en todo el cabello, etcétera. Si la melena es larga y abundante, requerirá de una plancha de mayor tamaño y efectividad.
Es importante que la planchita cuente con distintas temperaturas para poder regularla y usar las más convenientes según el momento. Preferir aquellas que van de 80 a 220 grados como máximo.
Es fundamental que sea liviana y fácil de manipular. Si es posible optar por las que tienen el cable giratorio para evitar enredos al momento de peinarse.
Las más recomendadas son las que tienen placas de cerámica que dañan menos el pelo, causan menos quiebre y lo mantienen en mejor estado. Si estas placas se mueven en vez de ser rígidas mucho mejor, ya que podrá usarse para hacer otros peinados.
Si la plancha tiene interruptor mucho mejor, porque se podrá encender y apagar sin tener que desenchufarla constantemente.
Un cuello para cada hombre
1-Cuello italiano: Cuello más corto y ancho de puntas más separadas que casi dibujan una línea horizontal. Es un cuello formal por excelencia, y queda bien con y sin corbata. Es importante que las puntas tengan ballenas para darle la rigidez necesaria. Si se lleva corbata es aconsejable que sea ancha, o que el nudo sea doble o Windsor. Este cuello aporta amplitud en la mandíbula, por lo que es ideal para rostros estrechos y cuellos no muy anchos.
2-Cuello inglés: Tiene las puntas anchas, más largas y estrechas, dibujando líneas casi verticales. Aporta esbeltez y altura a la silueta. Es importante que las puntas lleven ballenas para evitar que se levanten. Cuando se use este cuello optar por corbatas estrechas o nudos simples o pequeños. Aconsejado para rostros redondeados.
3-Cuello francés: Es el cuello más común. Sus puntas no son tan abiertas como el italiano ni tan cerradas como el inglés. Muy favorecedor para cualquier ocasión, con o sin corbata, y se sugiere para cualquier tipo de rostro.
4-Cuello americano o botton down: Lleva un botón en las puntas del cuello, que siempre deben ir abotonados. Se trata de un cuello informal, indicado para llevar con el primer botón de camisa desabrochado. Nunca se debe utilizar con corbata ni para eventos o ceremonias formales.
Genera esbeltez por la forma de las puntas y un ligero volumen por la abotonadura. Muy favorecedor para todo tipo de rostro.
5-Cuello mao: De cuello redondo, carente de puntas. Frecuente en camisas casuales y veraniegas, de géneros livianos. Luce mejor si se desabrocha el primer botón. Ideal para cualquier tipo de rostro, pero hay que elegir las camisas bien armadas en los hombros, tanto por la manga como por el canesú, para no dar la sensación de tener los hombros caídos.
