Los investigadores abocados al crimen de Rocío Barletta, la nena cordobesa de 11 años, no descartan que el hecho se haya producido por una venganza.
Si bien, Raúl Barletta, el padre de Rocío declaró que no conocía a Omar Peralta, principal acusado del asesinato, una prima aseguró que el detenido solía llevar autos al taller mecánico de los padres de la nena.
Por su parte el fiscal y el jefe de la policía, Sergio Camugnaron, revelaron el viernes durante una conferencia de prensa que, hasta el momento, se trató de un crimen al azar pero que no se descarta ninguna hipótesis.
Fuentes gubernamentales agregaron que, además, se está investigando si Peralta tenía algún tipo de enemistad con Raúl ya que llama la atención que Rocío, tal como la describieron amigos y vecinos como una nena precavida, haya subido voluntariamente al auto de un desconocido. Ese dato es el que lleva a pensar que podría haber conocido al hombre que la raptó.
El jueves pasado, Rocío había salido al mediodía a comprarle cigarrillos a su padre al almacén de su tía, ubicado a dos cuadras de su casa. En el camino se cruzó con el presunto asesino a bordo de un Regatta azul que hizo que la nena se subiera voluntariamente a su vehículo. Esa escena fue vista por un vecino que al resultarle extraña la situación anotó la patente del auto y cuando esa tarde se enteró de la búsqueda de Rocío enseguida reveló los datos a la policía.
De acuerdo a los primeros peritajes, la niña habría sido asfixiada tras haber sido violada.
Fuente: Infobae
