Vino con David Nalbandian bajo el título de operador de negocios o algo parecido. Se encontraron en la tribuna, vitorearon los saques, reveses y match points, y el sábado a la noche se fueron a tomar un café y a recorrer el Centro Cívico. Si le preguntan a José Luis Gioja qué habló con José Manuel de la Sota, el sanjuanino dice "de todo, de política", pero no larga mucha más prenda.

No obstante, desde el entorno del gobernador se filtraron algunos detalles de la improvisada cumbre dos que suenan como un presidenciables. Claro que por caminos distintos: Gioja por el lado del kirchnerismo y De la Sota por el del peronismo disidente. Por lo tanto, el contacto fue exhibido con cautela. "¿Vos tenés ganas de ser candidato a presidente?", disparó el cordobés. Contó que había escuchado el nombre de Gioja como posible vice de Kirchner. Y sorprendió cuando contó que mantuvo un par de reuniones con el propio Kirchner: "igual, uno habla en AM y el otro en FM", bromeó.

Igual, el cordobés confesó al sanjuanino que en realidad a él le interesa volver a la Gobernación de Córdoba, espacio en el que la pulseada parece configurarse complicada en torno a la figura del diputado nacional radical Oscar Aguad, y por eso la necesidad de buscar apoyos políticos en el interior. Como el del giojismo, con quien De la Sota nunca perdió el diálogo en su historia de ruptura y romance con el kirchnerismo.

Dicen que el dirigente mediterráneo se quedó encantado con lo que vio en la provincia, que se sorprendió de la pujanza de los últimos años, porque hacía un lustro que no pisaba suelo sanjuanino. Solía venir a pasar los fines de semana en la Rosadita, una casona de campo ubicada en Barreal, que poseía junto a la sanjuanina Olga Riutort y que con el divorcio quedó para ella.

Cuentan que entre bocadillo y bocadillo, en el paseo por el Centro Cívico, De la Sota le comentó a Gioja que estaba trabajando hace un tiempo al lado de Nalbandian, que lo asesoraba en materia de negocios. Los justicialistas reflexionaron sobre el potencial público del tenista y hasta se entusiasmaron con la idea de acercarlo a la política, un proyecto que por lo bajo andaría orquestando el ex gobernador.

"Decile que invierta en los olivos", terminó aconsejando el sanjuanino, tratando de sacarle jugo a la visita a la provincia del deportista estrella, que quedó fascinado con el recibimiento y prometió volver pronto, según las fuentes. Gioja, en su intimidad, también se quedó con una buena imagen del top ten y está convencido de que cuando se recupere del todo, volverá al nivel de Del Potro.

"Hablamos de la situación del país, de la preocupación porque salgamos adelante, de la situación de San Juan, de la situación de Córdoba", dijo reservado Gioja. Sí ratificó que es verdad que "el Gallego" se quedó impresionado con el Centro Cívico, donde fueron cuando estaba lleno de novias y quinceañeras sacándose la foto el sábado. Fue una charla de 20 minutos, media hora, no más. Eran las 11 de la noche y Gioja se tenía que ir a un compromiso, sino la conversación continuaba en la cena que el peronista cordobés compartió con el tenista.

Media hora sin desperdicio. El gobernador lo tiene a De la Sota bien posicionado en su amplio y disperso arco de contactos estratégicos, de hombres de poder dentro del peronismo que no quiere descuidar. Como a Carlos Reutemann, entre otros, con quienes tiene contactos de bajo perfil para que no despertar enojos.