Silvio Díaz conducía bajo los efectos del alcohol y de la cocaína en el momento de atropellar a dos hermanitos de 6 y 11 años, el primero de los cuales falleció, cuando llegaban a la escuela en la ciudad entrerriana de Paraná.

Fuentes vinculadas a la investigación informaron que, tras el accidente, Díaz fue llevado al hospital San Martín de Paraná, donde aparentemente se golpeó de forma intencional la cara contra la pared con la intención de hacerse sangrar la nariz y evitar, así, que se le efectuara el hisopado de las fosas nasales. Sin embargo, finalmente se le realizaron todos los peritajes que, según fuentes consultadas, arrojaron un nivel de alcohol en sangre ‘altísimo‘ y la presencia de cocaína.

En el momento del accidente del viernes, Díaz conducía a más de 100 kilómetros por hora su Volkswagen Voyage, poco antes de las ocho. La concejal Roxana Villagra, tía de los chicos, criticó al inspector municipal que estaba frente a la escuela y no detuvo al auto de Díaz. También cuestionó que las cámaras de seguridad no hayan registrado que Díaz ‘estuvo toda la madrugada dando vueltas porque estaba festejando su cumpleaños 40 y ya había pasado semáforos en rojo a toda velocidad‘. En tanto, los padres de Juan Martínez Zurbán, el pequeño fallecido, acompañados de vecinos y alumnos de la Escuela del Centenario realizaron el viernes por la noche una marcha hasta tribunales. Se congregaron frente a la puerta de ingreso del edificio de Tribunales de Paraná para pedir justicia tanto por el chico de 6 años muerto como por su hermano Santiago, quien ayer permanecía internado.