Anteayer, cuando la bandera a cuadros decretó la victoria de Gabriel Brizuela en la 39na Vuelta de Mendoza, el comisario general de ciclismo sanjuanino Jorge Quiroga completaba su quinto año como máxima autoridad de las tres carreras por etapas más importante que tiene el país: la Vuelta de San Juan, la de Mendoza y la Doble Bragado.
Heredó de su padre, el recordado Oscar Quiroga Vera, su pasión por el ciclismo. Jorge, actualmente de 57 años, a los 16 ya oficiaba de control en las carreras. Su relación con el comisariato data de 1986. En 1994 aprobó el curso de comisario nacional UCI y desde entonces en su foja de servicios se cuentan: el Panamericano de Mar del Plata 1995, las Vueltas de San Juan (desde 2002 hasta 2015), la de Mendoza (desde 2005 a 2015) y la Doble Bragado (de 2011 a 2015), como las más destacadas, dentro de una larga lista de competencias.
Aún distanciado de las conducciones del ciclismo nacional y provincial ("por diferencias de criterios en las designaciones", explicó), Quiroga sigue siendo el preferido por los organizadores para dirigir el cuerpo de comisarios de cada Vuelta. "Los organizadores me proponen, porque saben cómo trabajo y el colegio de comisarios de la FACPyR lo avala", contó.
Son muchos los kilómetros recorridos a bordo de una moto observando de cerca al pelotón. Tantos que incluyen algunas caídas, siendo una de las más graves la del año pasado en San Juan, cuando su piloto y amigo, José "Pepe" Roca, sufrió una fractura. "Son gajes del oficio", confiesa.
Su conocimiento del reglamento y criterio para aplicar el espíritu de la regla son respetados por los ciclistas. "Los más difíciles de dirigir son los que más conocen el reglamento", afirmó y recordó que tuvo algunas disquisiciones con los campeones olímpicos Juan Curuchet y Walter Pérez.
"Los directores de equipo saben que soy severo pero justo", dijo Quiroga, a quien no le tembló el pulso la semana pasada para "bajar" a 26 corredores en una etapa de la Vuelta de Mendoza por ser remolcados mecánicamente.
Cree que el nivel del comisariato nacional no pasa por su mejor momento porque "se privilegian intereses ajenos a las competencias", sentenció.
