El tenista correntino Leonardo Mayer acarició ayer la victoria más importante de su carrera al disponer de cinco puntos para partido ante Roger Federer, pero el suizo impuso su jerarquía en los momentos decisivos y lo venció 7-5, 3-6 y 7-6 (7) en el tie break del tercer set, por la segunda ronda del Masters 1000 de Shanghai, China.
En cambio el tandilense Juan Mónaco (82) pasó a octavos de final sacando del camino al canadiense Milos Raonic, octavo en el ranking mundial, por abandono en el primer set.
El esfuerzo de Mayer (25) por contener las lágrimas al saludar a Federer (3) apenas terminó el partido fue la síntesis de cuán cerca que se sintió el correntino de escribir acaso el capítulo más glorioso de su carrera.
Entre las 2 horas y 41 minutos que duró el partido, Mayer jugó por momentos al nivel de los mejores pero no fue suficiente. Sacó muy bien, su derecha fue incontenible para Federer y el revés funcionó casi a la perfección, pero ni así pudo festejar.
Fueron dos puntos para partido en el 5-4 del tercer set y otros tres en el tie break, pero en todos Federer respondió con la jerarquía de quien es uno de los mejores jugadores de la historia.